General Motors ha anunciado la reducción de turnos en su planta de ensamblaje de camiones en Oshawa, Ontario, en respuesta a una disminución en la demanda derivada de la guerra comercial impulsada por la administración de Donald Trump. Este movimiento tiene lugar en un contexto complicado para el sector automotriz norteamericano, que enfrenta un impacto económico significativo debido a los aranceles impuestos por el presidente.
La compañía ha proyectado que enfrentará entre 4,000 y 5,000 millones de dólares en pérdidas este año debido a estas tarifas, a pesar de las recientes medidas adoptadas por la administración para mitigar sus efectos. Adaptándose a las nuevas condiciones del entorno comercial, GM reducirá su producción de tres turnos a dos, lo que supondrá la eliminación de aproximadamente 700 puestos de trabajo de un total de 3,000 en la planta, según el sindicato de trabajadores del sector.
Esta decisión ha generado preocupación entre los sindicatos y políticos locales. Doug Ford, el primer ministro de Ontario, ha expresado su descontento, describiendo las noticias como duras para los trabajadores y sus familias. Ha afirmado que su gobierno seguirá trabajando para atraer inversiones y asegurar empleos de calidad en medio de la incertidumbre económica provocada por la inestabilidad de los aranceles.
En marzo, Donald Trump anunció aranceles del 25% a las importaciones de automóviles, afectando no solo a los fabricantes estadounidenses, sino también a Canadá y México, que son socios clave en el tratado de libre comercio de América del Norte (T-MEC). A pesar de las exenciones parciales que se han otorgado a México y Canadá, la situación sigue siendo crítica para los fabricantes de la región, que dependen de cadenas de suministro integradas.
A partir del sábado, las importaciones estadounidenses de autopartes también enfrentarán aranceles del 25%, aunque se contemplan exenciones para los componentes que cumplan con las normas del T-MEC. En una reciente medida, Trump emitió una orden para reducir la carga arancelaria sobre los fabricantes de automóviles, mientras también impone gravámenes del 25% a las importaciones de acero y aluminio. El gobierno ha indicado un período de gracia de dos años para que la industria ajuste sus cadenas de suministro.
Esta información, que refleja un momento crítico en la industria automotriz, proporciona una visión sobre cómo las políticas comerciales actuales están afectando tanto a los empleos como a la producción en el sector, una situación que podría evolucionar en los próximos meses.
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