El 28 de diciembre de 2025, un trágico accidente ferroviario ocurrió en la Línea Z, cerca de Nizanda, Oaxaca, cuando un convoy que transportaba a 241 pasajeros y nueve tripulantes descarriló, dejando un saldo de 13 personas fallecidas y más de 100 lesionadas. Ante la magnitud de la tragedia, la compañía Grupo Salinas emitió un comunicado para aclarar la información errónea que circulaba en los medios.
Las versiones iniciales vinculaban a su filial Seguros Azteca con la responsabilidad de indemnizar a los pasajeros afectados por el accidente. Sin embargo, Grupo Salinas explicó que su póliza está diseñada exclusivamente para proteger los bienes materiales del proyecto ferroviario, como infraestructura y locomotoras, y no cubre daños a viajeros. Esta aclaración es crucial, dado que ha habido una notable confusión pública sobre las diferentes coberturas disponibles, en especial tras la publicación de un diario que insinuaba que Seguros Azteca asumiría costos millonarios en compensaciones.
Las investigaciones de las autoridades comenzaron de inmediato. La Secretaría de Marina y el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) están llevando a cabo peritajes técnicos que incluyen el análisis de la velocidad a la que viajaba el tren, la revisión de las condiciones de la vía y estudios de los datos de la caja negra. Estos esfuerzos están orientados a determinar las causas del incidente y establecer responsabilidades, así como prevenir eventos similares en el futuro.
Por su parte, el diario en cuestión afirmaba que Grupo Salinas sería responsable de las indemnizaciones, generando una mezcla de términos que confundía las coberturas de daños patrimoniales y de responsabilidad civil hacia los pasajeros. Ante esta situación, Grupo Salinas reiteró que no ha recibido ningún reclamo relacionado con el accidente y calificó las afirmaciones como imprecisas, pidiendo a los medios un mayor rigor en su tratamiento informativo.
Es importante destacar que el Tren Interoceánico cuenta con una póliza independiente para cubrir a los viajeros, adjudicada a otra aseguradora. Esta póliza abarca aspectos fundamentales como muerte accidental, gastos médicos y funerarios, lo que evidencia una separación estratégica de coberturas para evitar conflicto de intereses y proteger la viabilidad del proyecto.
Las repercusiones de este incidente han subrayado no solo la importancia de una comunicación clara por parte de las empresas involucradas, sino también la necesidad de actuaciones responsables por parte de los medios para informar adecuadamente a la población.
La situación sigue siendo objeto de seguimiento, y mientras las investigaciones avanzan, el enfoque ahora se centra en garantizar la seguridad y el bienestar de todos los involucrados.
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