La Secretaría de Salud ha confirmado, hasta la Semana Epidemiológica 2 de 2026, un total de 132 casos de gusano barrenador en humanos, detectados entre el 11 y el 17 de enero en siete estados de México. Este brote se centra principalmente en el sur y sureste del país, áreas caracterizadas por su vulnerabilidad sanitaria, lo que ha generado preocupación entre las autoridades y la población.
Dentro de los casos reportados, un total de 16 personas se encuentran hospitalizadas, y lamentablemente, cinco han fallecido. Diez pacientes reciben tratamiento ambulatorio. A pesar de que la evolución de la mayoría de los casos es favorable, las autoridades advierten que el riesgo persiste, especialmente en zonas rurales y entre quienes padecen enfermedades crónicas.
Los contagios están concentrados en varios estados, destacando Chiapas con 98 casos. La distribución de los contagios incluye: Yucatán (14), Quintana Roo (6), Oaxaca (6), Veracruz (6), Campeche (4) y Tabasco (2). Este patrón de contagio refleja condiciones de clima cálido y húmedo, así como la falta de atención médica en heridas.
Las personas hospitalizadas tienen edades que oscilan entre los 21 y 83 años y presentan lesiones en diferentes partes del cuerpo, incluyendo cabeza, cuello y extremidades. Muchos de ellos enfrentan condiciones que elevan el riesgo de infección, tales como diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer e insuficiencia venosa, junto a hábitos como el alcoholismo y el tabaquismo.
El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que deposita sus huevos en heridas abiertas. Las larvas se alimentan de tejido vivo, provocando miasis cutánea, una infección que puede avanzar rápidamente. Este parásito afecta especialmente a quienes tienen movilidad limitada o condiciones de higiene deficientes, requiriendo atención médica inmediata para evitar complicaciones graves.
Para prevenir esta infección, es crucial mantener las heridas limpias y desinfectadas, cubrir las lesiones abiertas y buscar atención médica ante cualquier signo de dolor, secreción o presencia de larvas. La Secretaría de Salud ha solicitado a la población que reporte de inmediato cualquier caso sospechoso, a fin de frenar la propagación de esta grave enfermedad.
La situación actual subraya la importancia de estar alerta y tomar medidas de prevención, especialmente en regiones donde el clima y las condiciones de vida facilitan la proliferación del gusano barrenador. Es fundamental mantenerse informado y estar atentos a la evolución de los casos mientras las autoridades de salud trabajan para mitigar el impacto de este brote en la comunidad.
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