Heineken, uno de los gigantes cerveceros a nivel mundial, se prepara para enfrentar una serie de desafíos significativos en la segunda mitad del año, impulsados por los nuevos aranceles impuestos a las exportaciones entre la Unión Europea y Estados Unidos. Durante la reciente conferencia trimestral de la compañía, los directivos destacaron que el mercado cervecero estadounidense presenta dificultades notables debido a las políticas comerciales actuales.
El director de Finanzas, Harold Van Den Broek, subrayó la naturaleza “desproporcionada” del impacto que estos aranceles tendrán en Heineken, en comparación con la primera mitad del año, donde experimentaron un entorno comercial más favorable gracias a una pausa en la aplicación de tarifas hasta abril. Esto marca un cambio que se sentirá con fuerza en los próximos meses.
Un alivio parcial llegó con el reciente acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos, que reduce los aranceles sobre productos europeos del 30% al 15%. Sin embargo, la situación sigue siendo compleja, ya que ciertos insumos, como las latas de aluminio, están sujetos a un impuesto del 25%. A pesar de esta disminución, Heineken anticipa que estos aranceles continuarán afectando gravemente su desempeño en el mercado estadounidense.
Ante estas presiones, Heineken ha decidido aumentar su meta de ahorros, elevándola de 400 millones a más de 500 millones de euros. Este enfoque agresivo responde no solo a los aranceles, sino también a una serie de retos macroeconómicos que la empresa deberá superar.
A pesar de las adversidades, Heineken mantiene una perspectiva optimista de crecimiento. Para 2025, la compañía espera que su beneficio operativo crezca entre un 4% y un 8%. El director de Finanzas añadió que están implementando un plan flexible, preparado para afrontar diferentes escenarios que podrían surgir, ya sea en cuestiones legislativas o arancelarias.
Sin embargo, en el mercado estadounidense, la empresa ha registrado una caída en los ingresos netos orgánicos, que descendieron a un ritmo de un solo dígito medio, y el volumen de cerveza también se redujo en un solo dígito alto, reflejando un mercado cervecero que se encuentra en declive.
Este panorama económico, caracterizado por altos y bajos, sitúa a Heineken en un punto crítico en su trayectoria, obligándola a adaptarse constantemente a un entorno comercial en evolución. La información se basa en datos del 28 de julio de 2025 y está sujeta a cambios conforme avancen los acontecimientos.
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