En agosto de 2025, Petróleos Mexicanos (Pemex) mostró una tendencia alarmante en sus exportaciones, alcanzando apenas 500,203 barriles diarios de crudo. Este volumen representa una disminución notable del 17% en comparación al mes anterior y una impresionante reducción del 31.5% en un análisis interanual. Las estadísticas revelan que las exportaciones de Pemex han caído a menos de la mitad en comparación con agosto de 2019, cuando se reportaron 1.081 millones de barriles diarios.
Un análisis más detallado revela que las ventas de crudo a Estados Unidos sufrieron un golpe del 32% en un año, alcanzando 354,945 barriles por día en agosto. Esta cifra es aún más dramática al observar que representa una caída del 43% si se compara con los datos de 2019. La situación no es más halagüeña para las exportaciones hacia Europa. En agosto, las ventas se desplomaron a 48,008 barriles diarios, marcando una caída interanual del 40%, y una asombrosa reducción en comparación con los 221,351 barriles diarios de julio.
El Lejano Oriente, por otro lado, vio un leve aumento mensual, alcanzando 97,249 barriles diarios, lo que representa un crecimiento del 4.3%. Sin embargo, la comparación interanual revela un descenso del 23%, y con respecto a 2019, Pemex ha visto sus exportaciones a esta región caer a menos de un tercio de los 295,824 barriles reportados en el mismo mes de ese año.
En términos monetarios, Pemex ingresó 964,929 millones de dólares en agosto de 2025, una caída del 17% respecto al mes anterior y del 40% en comparación con el año previo, cuando los ingresos alcanzaron los 1.601 miles de millones de dólares. Aunque las ventas a Estados Unidos mejoraron en valor un 21% respecto al mes anterior, aún así mostraron una caída del 41.5% interanual, alcanzando 682,582 millones de dólares. Las exportaciones a Europa, en cambio, generaron apenas 92,814 millones de dólares, una caída drástica del 77% en comparación con julio y del 65% respecto a agosto del año pasado.
La estrategia del gobierno, establecida desde el sexenio anterior, ha sido clara: reducir las exportaciones para incrementar la refinación de crudo dentro de las fronteras mexicanas, especialmente con la reciente inauguración de la refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco. Este movimiento ha sido parte de un plan más amplio para fortalecer la industria nacional en un contexto de cambios globales y desafíos en el mercado energético.
La información presentada refleja un panorama complejo para Pemex, con retos significativos en sus cifras tanto en volumen como en ingresos. La tendencia sugiere que la empresa está en un cruce de caminos, donde se debe ponderar la política de reducción de exportaciones en favor de una mayor autosuficiencia en el suministro interno. Todo esto provoca incertidumbres sobre el futuro de la industria petrolera en el país y las implicaciones económicas que esta situación puede acarrear para México en su conjunto.
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