México se halla en una encrucijada crucial hacia la modernización de su sistema sanitario. Este impulso hacia la digitalización no es meramente una cuestión técnica; requiere un marco normativo robusto que garantice la calidad y seguridad de la información. En este sentido, la NOM-004-SSA3-2012 establece criterios generales para el expediente clínico, mientras que la NOM-024-SSA3-2012 define los objetivos necesarios de interoperabilidad para los sistemas de Expediente Clínico Electrónico (ECE). Sin embargo, la verdadera transformación depende de la conectividad, un requisito esencial para que estas normativas impacten de manera efectiva en cada rincón del país.
A lo largo de la historia, la geografía mexicana ha influido considerablemente en quién obtiene y quién no recibe atención médica. En este contexto, la tecnología satelital se perfila como un pilar fundamental para democratizar la salud. Hoy en día, más de 50 millones de mexicanos enfrentan carencias en servicios de salud, con estados como Chiapas sufriendo un rezago del 66% en atención médica. Para muchos, la conectividad se ha vuelto una cuestión de vida o muerte.
Eloy Méndez, director regional de Hughes, una empresa pionera en tecnología de internet satelital, subraya que la falta de acceso a internet en zonas rurales no es solo un asunto de comunicación; es un determinante que incrementa la mortalidad evitable en esas áreas. Sin la posibilidad de realizar diagnósticos oportunos o dar seguimiento a enfermedades crónicas, las comunidades rurales experimentan alarmantes tasas de mortalidad, tanto materna como infantil. La tecnología satelital, en este sentido, permite que clínicas situadas en lugares remotos se conecten en cuestión de horas, proporcionando una resiliencia crucial que las redes de fibra óptica no pueden garantir.
La transición hacia un sistema de salud digital se puede iniciar con un equipamiento básico pero eficaz. Algunas empresas han identificado que para convertir una habitación en un funcional centro de telemedicina, solo se necesita una antena VSAT y un módem Wi-Fi para crear una conexión local. A esto se le añade un dispositivo final, como una tablet o computadora con cámara HD, que permite a médicos en áreas rurales consultar a especialistas. Este esfuerzo ya está dando resultados a través de colaboraciones con organizaciones como la Fundación Pro Mazahua, que han facilitado el acceso a consultas de especialidades como pediatría y cardiología en comunidades previamente aisladas. Esto no solo está contribuyendo a salvar vidas, sino que también está aliviando la carga económica de las familias más vulnerables, eliminando costos y riesgos asociados con el desplazamiento a centros urbanos.
Una de las innovaciones más destacadas de esta estrategia es su adaptabilidad cultural. Reconociendo que el 57% de la población indígena es vulnerable, Hughes promueve modelos de telesalud que respetan las lenguas originarias y las prácticas de medicina tradicional. Gracias a la conectividad, se pueden integrar intérpretes y materiales educativos en las 364 variantes lingüísticas del país, asegurando que la tecnología se convierta en una herramienta que se adapta al contexto social de cada comunidad.
Mirando hacia 2026, el objetivo es ambicioso: alinear la infraestructura satelital con el Plan Sectorial de Salud para habilitar el expediente clínico digital y el Registro Nacional de Salud en las áreas más marginadas. Aunque el despliegue de internet es solo un primer paso, una vez establecida la conexión, se abre la puerta a un ecosistema más avanzado que incluye inteligencia artificial para diagnósticos por imagen, recetas digitales y capacitación continua del personal médico. Con estas iniciativas, se busca reducir el aislamiento profesional de los médicos, incentivándolos a permanecer en sus comunidades rurales.
A medida que avanza esta transformación, queda claro que el futuro de la atención sanitaria en México depende de un enfoque inclusivo y tecnológicamente avanzado que garantice el derecho a la salud para todos, sin importar su localización geográfica.
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