Teherán ha sido el epicentro de una intensa escalada de tensiones tras el lanzamiento de ataques “preventivos” por parte de Israel contra instalaciones nucleares y militares en Irán durante la madrugada del pasado viernes. Según la prensa estatal iraní, los bombardeos han dejado un saldo trágico, con la muerte de varias personas, incluyendo a Hosein Salam, un alto mando de la Guardia Revolucionaria.
Este ataque se produce en un momento crítico, justo cuando las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear de la República Islámica se encuentran en un estado de estancamiento. A pesar de que la defensa aérea iraní se encontraba en plena capacidad operativa, los strikes alcanzaron instalaciones prominentes, según declaraciones del Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien subrayó que los objetivos principales incluían el programa de enriquecimiento nuclear y las capacidades de misiles balísticos de Irán.
Entre los puntos atacados se menciona la instalación de Natanz, donde se reportaron explosiones significativas. Las repercusiones han sido inmediatas, tanto en el ámbito aéreo como económico: Irán suspendió operaciones en el aeropuerto internacional de Teherán y, al mismo tiempo, Israel cerró su propio espacio aéreo en previsión de posibles represalias.
El Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha declarado un estado de emergencia ante la inminente respuesta de Irán, anticipando ataques con misiles y drones contra Israel. La situación ha provocado un aumento en los precios del petróleo, que se elevaron hasta un 11% en el mercado global, reflejando la preocupación por la estabilidad en una región clave para el suministro energético mundial.
Netanyahu, en un mensaje de video, afirmó que la operación, conocida como “León Creciente”, persistirá “tantos días como sea necesario” hasta que se elimine lo que considera una amenaza existencial. Un alto oficial de seguridad de Israel incluso sugirió que el jefe del estado mayor de las fuerzas armadas iraníes podría haber muerto en el ataque.
Irán, a través de su televisión estatal, ha denunciado que explosiones alcanzaron edificios residenciales en Teherán, resultando en la trágica muerte de varias personas, incluyendo mujeres y niños. En el transcurso de los acontecimientos, el presidente estadounidense, Donald Trump, convocó a su consejo de seguridad nacional y se emitieron advertencias a Irán para que no atacara bases de Estados Unidos en la región.
La crisis nuclear también ha adoptado un nuevo matiz, ya que antes del ataque, Estados Unidos había tomado medidas para reducir su personal diplomático en Irak ante el riesgo de represalias iraníes. Acusaciones entre Occidente, Israel e Irán continúan en aumento, con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) señalando que Irán había incumplido ciertos compromisos nucleares, lo que podría resultar en nuevas sanciones.
Mientras tanto, Irán ha incrementado el enriquecimiento de uranio a un 60%, superando el límite previamente establecido de 3.67% en el acuerdo de 2015, pero aún por debajo del porcentaje necesario para desarrollar armas nucleares. Este complejo entramado de hostilidades y negociaciones estratégicas sigue evolucionando, y todos los ojos están puestos en cómo reaccionarán las potencias involucradas en los próximos días.
La información presentada refleja los eventos y acontecimientos tal como se dieron, y corresponde a la fecha de publicación original, 2025-06-13. Se espera que continúen desarrollándose nuevas actualizaciones sobre esta delicada situación internacional en los días siguientes.
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