En un reciente giro de los acontecimientos, un juez ha decidido que la controversia en curso entre el Museo de Arte de Filadelfia y su exdirectora y directora ejecutiva, Sasha Suda, será resuelta a través de un proceso de arbitraje en lugar de un juicio por jurado, tal como había solicitado Suda en su demanda civil. Esta decisión fue comunicada por el juez Michael E. Erdos de la Corte de Común de Filadelfia, quien citó el contrato de Suda, que estipula que las disputas deben resolverse mediante arbitraje.
El abogado de Suda, Luke Nikas, expresó su inconformidad ante este fallo, argumentando que el museo busca ocultar su conducta ilegal en un ámbito confidencial. A pesar de ello, enfatizó que se mantendrán firmes en la exigencia de responsabilidad, sin importar el escenario del arbitraje.
La relación entre Suda y el museo ha sido tensa desde su despido en noviembre, el cual, según se ha informado, se produjo un día después de la publicación de un artículo que ridiculizaba el intento de rebranding del museo, que cambió su nombre de Museo de Arte de Filadelfia a simplemente Museo de Arte de Filadelfia. Este cambio generó críticas y desconcierto entre los miembros de la junta, algunos de los cuales no estaban informados con anterioridad sobre la modificación del nombre, dejando en el aire si esta reestructuración influyó en su despido.
En su demanda, Suda sostiene que fue acusada erróneamente de malversar fondos para beneficio personal. El museo incluso la acusó de robo, a raíz de un aumento significativo en su salario, que alcanzó los $729,000 en 2023, posicionándola como una de las ejecutivas mejor pagadas del país. Su abogado ha calificado la investigación interna en su contra como un “sham”, sugiriendo que fue creada para justificar su salida.
Además, en entrevistas pasadas, Suda mencionó que, antes de asumir el cargo, la junta intentó despojarla del título de CEO. Apenas un mes después de su salida, el museo nombró a Daniel H. Weiss como nuevo director y CEO, un exdirigente del Museo Metropolitano de Nueva York, y prometió estabilidad al personal y a la comunidad.
El museo, en un comunicado, defendió la decisión de optar por el arbitraje, considerando que es la mejor forma de utilizar los recursos disponibles. La situación continúa desarrollándose y los detalles de esta disputa no solo destacan las tensiones internas en el museo, sino también los desafíos que enfrenta la gestión cultural en la actualidad.
(Update: Datos correspondientes a 2026-02-03 11:13:00).
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