El reconocido escultor mexicano-japonés Kiyoto Ota fue galardonado con la Medalla Bellas Artes 2025 en la categoría de Artes Visuales, un premio que resalta no solo su maestría técnica, sino también su profundo compromiso con la enseñanza y la formación de nuevas generaciones de artistas en México. El evento tuvo lugar en la emblemática sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde se reunieron familiares, miembros del cuerpo diplomático japonés y figuras destacadas del ámbito cultural.
La obra de Ota se caracteriza por una aproximación poco convencional a la escultura. En lugar de seguir estrictamente un marco conceptual, el artista prefiere dialogar con los materiales, creando esculturas que emergen de su intuición. Magali Lara, miembro del jurado que le otorgó el premio, destacó que “la mística de Kiyoto rompe con algunos conceptos tradicionales sobre la escultura” y que su trabajo es capaz de generar espacios emocionales que evocan relatos personales y tradicionales.
Nacido en Sasebo, Nagasaki, en 1948, Ota llegó a México en 1972, inicialmente con aspiraciones de convertirse en pintor. Sin embargo, su trayectoria en la escultura comenzó en 1979 al obtener el tercer premio compartido en la primera trienal de Escultura en la Ciudad de México. Desde entonces, ha mantenido una sólida producción y ha presentado exposiciones individuales, como “El templo del deseo” en 1986. Entre sus obras más destacadas se encuentran “3 Casas Extraordinarias”, compuestas por grandes piezas de madera, y “Úteruz”, una serie que explora la simbología del útero desde una perspectiva habitable y segura.
Magali Lara también explicó que la obra de Ota conlleva un importante esfuerzo físico y mental, utilizando elementos como ventiladores y pelotas de baloncesto en sus esculturas, lo que busca conectar con el espectador de una forma más orgánica y viva.
En el ámbito educativo, su legado se extiende a través de sus alumnos, como Erik Bachtold Meyer, quien destacó el enfoque observacional y crítico que Ota promovía en su enseñanza. “Kiyoto no es un maestro de muchas palabras; su método consistía en dejarnos ver cómo trabajaba con los materiales y cómo se enfrentaba a ellos”, recordó Bachtold, resaltando un valioso consejo de Ota: la importancia de la paciencia en el proceso creativo.
La Medalla Bellas Artes, otorgada por la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Alejandra de la Paz Nájera, busca reconocer y valorar el impacto y la trayectoria de Ota en la escultura contemporánea tanto en México como en el mundo, consolidándolo como un referente indispensable en el desarrollo de esta disciplina artística.
Esta información, correspondiente a la fecha del 21 de agosto de 2025, destaca no solo la relevancia del trabajo de Ota, sino también su influencia perdurable en la formación de nuevos talentos en el campo de las artes visuales.
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