En junio de 2025, un evento notable tuvo lugar en Los Ángeles, donde se congregaron miembros de la prensa, coleccionistas y expertos de la industria para celebrar el renacimiento de un nombre en la relojería que, admitámoslo, solo era conocido por los más apasionados aficionados. Urban Jürgensen, un fabricante danés de relojes con una rica historia que se remonta a 250 años en Copenhague, ha sido reconocido como un brillante horólogo. Este maestro, que tuvo la fortuna de estudiar bajo las lecciones de Abraham-Louis Breguet y John Arnold, se estableció como un pionero, incluso publicando un importante tratado sobre la relojería a la edad de 28 años. Jürgensen no solo proveyó cronómetros marinos a la Real Armada Danesa, sino que también fue el primer comerciante en ser invitado a unirse a la Real Academia Danesa de Ciencias.
A través de los años, la marca continuó su legado, pasando por varias generaciones de la familia y diversos emprendedores, hasta que fue adquirida por la familia Rosenfield en 2021. Con la colaboración del maestro relojero finlandés Kari Voutilainen como co-CEO, la compañía relanzó su imagen con tres nuevos modelos: el UJ-3, un calendario perpetuo con fase lunar instantánea; el UJ-2, un reloj de tres agujas con escapamiento natural de doble rueda; y el UJ-1, un reloj conmemorativo del 250 aniversario, que toma inspiración del Oval Pocket Watch, un diseño creado por el fallecido Derek Pratt, quien fue mentor de Voutilainen y un antiguo responsable de la marca.
La modernización de Urban Jürgensen ha llevado su nombre a ser reconocido junto a emblemáticas marcas de lujo independientes como F.P. Journe y Daniel Roth. Los relojes han dejado de ser simples objetos de colección y se han integrado a la moda contemporánea, al mismo nivel que trajes de casas como Huntsman & Sons o trench coats de The Row. Una prueba palpable de este ascenso es la elección del reconocido actor Timothée Chalamet, quien ha mostrado su preferencia por el modelo UJ-2 en múltiples eventos, desde la premiación de los Oscar hasta los estrenos de cine.
Este reloj, que mide 39 mm y está fabricado en platino, combina elementos de diseño del siglo XVIII y XIX, como el guilloché manual y el escapamiento de doble rueda. Aunque su apariencia puede parecer sencilla —con solo la indicación de hora y un marcador de reserva de marcha—, su arquitectura de movimiento y acabados destacan la meticulosa atención al detalle que ha marcado su producción, justificando su precio de 105,000 francos suizos (aproximadamente $137,000).
El siglo XXI ha visto nacer innovaciones en la relojería provenientes de fuentes inesperadas, desde marcas renacidas del pasado hasta aquellos que provienen de la industria de la moda. La presencia de Chalamet con un Urban Jürgensen en su muñeca es un indicativo de que el futuro es prometedor para tanto los relojes de vestir tradicionales como para marcas independientes.
Esta información corresponde a la fecha de publicación original en 2026 y destaca el impacto tanto en la industria relojera como en la cultura de moda contemporánea.
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