La búsqueda del sueño perfecto es un tema que inquieta a muchos. En la cultura americana, se ha instaurado la creencia de que las dificultades relacionadas con el descanso pueden ser resueltas a través de la adquisición de productos. Desde cortinas blackout hasta colchones orgánicos y almohadas de espuma con memoria, el mercado está repleto de soluciones prometedoras. Sin embargo, es crucial entender que, aunque estos productos pueden mejorar la experiencia de dormir, el factor más importante es la posición en la que dormimos.
El Dr. Avinesh S. Bhar, especialista en medicina del sueño y fundador de Sliiip, enfatiza que, más allá de los lujosos accesorios de cama, nuestras costumbres de higiene del sueño son mucho más determinantes. Aspectos como evitar la cafeína en horarios tardíos, moderar el consumo de alcohol y establecer una rutina libre de pantallas antes de dormir son fundamentales para un buen descanso. La forma de dormir también influye significativamente en la calidad del sueño y en cómo nos sentimos al despertar.
Pero, ¿por qué es tan vital la postura al dormir? A menudo, se subestima su relevancia. Al igual que es esencial mantener una buena ergonomía mientras se trabaja, la manera en que nos posicionamos al dormir afecta directamente nuestra salud. El Dr. Roger Washington, fundador de la Sleep to Live Well Foundation, argumenta que una adecuada posición al dormir impacta nuestra capacidad para respirar correctamente. Una buena respiración durante el sueño es esencial para el funcionamiento eficaz del sistema inmunológico, ya que permite el movimiento adecuado de la linfa, un líquido que transporta nutrientes y filtra sustancias tóxicas.
Además, el Dr. Anne Marie Morse, especialista en sueño, señala que una postura adecuada es crucial para prevenir la apnea obstructiva del sueño, un trastorno que puede desencadenar problemas de salud graves, como hipertensión y enfermedades cardíacas. Cambiar la posición del sueño puede ser un aspecto clave en el manejo de este trastorno.
También se debe considerar que la postura durante el sueño puede afectar síntomas de reflujo gastroesofágico. El dormir en ciertas posiciones puede aliviar o agravar las molestias de la acidez, lo que resalta la importancia de elegir correctamente.
Finalmente, nuestra postura al dormir determina el bienestar físico al despertar. Para quienes buscan evitar molestias en el cuello y la espalda, es fundamental hacer un balance cuidadoso entre la comodidad del colchón y la correcta alineación del cuerpo.
Así, si bien el camino hacia un sueño reparador puede parecer un sencillo asunto de compras, es esencial reconocer que la salud del sueño también se construye sobre elecciones informadas y prácticas saludables.
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