El snowboardcross es un deporte que oscila entre la gloria y la miseria, mostrando el lado más despiadado de la competición. Lucas Eguibar, originario de San Sebastián y nacido en 1994, vivió un clímax en su carrera al convertirse en campeón del mundo en 2021. Sin embargo, su camino no ha estado exento de tropiezos; caídas en los Juegos Olímpicos de Sochi 2014, PyeongChang 2018 y Pekín 2022 transformaron lo que debía ser la culminación de su sueño en momentos de dolor y frustración.
En una reciente entrevista, Eguibar reflexionó sobre la evolución de su adrenalina a lo largo de los años. Si bien reconoce que su enfoque ha cambiado con la edad y la experiencia, afirma que su pasión por el deporte sigue intacta. “Soy mucho más tranquilo que antes, pero las ganas aún se mantienen”, explica, sugiriendo que la adrenalina puede disminuir, pero la motivación persiste.
La conversación también abordó el dominio del miedo en la competición. Eguibar sostiene que enfrentarse a esos temores es clave para sobresalir, indicando que “dar un paso al frente” es el primer paso hacia la victoria. En cuanto a su decisión de dedicarse al snowboard, menciona que siempre soñó con participar en los Juegos Olímpicos, impulsado por la enseñanza que recibió desde pequeño. Esto se concretó a los 15 años, cuando decidió comprometerse al 100% con su carrera.
Al recordar su primera imagen del snowboardcross, Eguibar evoca el momento en 2006 en que vio a Jordi Font competir en los Juegos Olímpicos de Turín. Ese instante lo marcó y despertó en él un profundo interés por el deporte.
Una de sus fortalezas sigue siendo su mentalidad. En situaciones de estrés, Eguibar se siente cómodo y tranquilo, lo que lo distingue de otros competidores. Esa mentalidad, forjada a lo largo de los años, ha sido clave en su desarrollo personal y profesional. La experiencia de casi perder a su hermano mayor en un accidente, que lo dejó en coma, le hizo reevaluar su vida y objetivos. “Ver a un referente como él sufrir me ha hecho plantearme muchas cosas”, afirma.
Eguibar destaca la importancia de vivir en San Sebastián, donde puede escapar a la montaña, un lujo que muchos no tienen. Este entorno le permite disfrutar de viajes y competiciones en paisajes bellos, contribuyendo a su felicidad y orgullo en su elección de vida.
Cuando se le consulta sobre el control en la competición, responde que aunque puede manejar su descenso al esquiar, la presencia de otros competidores añade un nivel de complejidad. “A veces, se convierte en una lucha estratégica”, asegura.
A pesar de su éxito, la competencia sigue siendo feroz, especialmente al observar a jóvenes talentos como Jonas Chollet, quien a sus 17 años ganó la Copa del Mundo. “Toda mi carrera fue así también”, dice Eguibar. “Siempre hay nuevos competidores que llegan con mucho ímpetu”.
La experiencia de ganar el campeonato mundial en 2021 fue indescriptible para Eguibar. Sentir que todos sus años de trabajo habían valido la pena lo llevó a una experiencia emocional que superó cualquier expectativa. Cuestionado sobre la obsesión por las medallas olímpicas, responde que alcanzar un nivel de excelencia requiere dedicación y pasión. La obsesión, según él, es un componente fundamental de su proceso.
El deportista también reflexiona sobre su vida personal, incluyendo el momento de pérdida de su abuelo justo después de la decepción en los Juegos Olímpicos de 2018. Las decisiones, emociones y la responsabilidad de ser un referente lo han moldeado, llevándolo a conseguir significativos tatuajes que cuentan su historia.
Eguibar, que se somete a constantes desafíos, enfrenta la próxima Olimpiada en Milán con preparación y entusiasmo. Ha aprendido a manejar numerosos obstáculos físicos y emocionales en su camino. Su recuperación le ha dado una nueva perspectiva, y se siente listo para enfrentar una nueva edición de los Juegos.
Mientras que los seguidores de Eguibar ansían verlo brillar nuevamente, él mantiene su enfoque en el trabajo y la mentalidad que lo han llevado hasta aquí. La historia de Lucas Eguibar es un testimonio de la perseverancia, el sacrificio y la pasión que define a los verdaderos campeones.
Actualización: Los datos corresponden a enero de 2026.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/01/Conservadores-de-semillas-salvan-la-cocina-palestina-75x75.png)
