Los precios del oro y la plata se han visto sometidos a una fuerte presión a la baja, marcando su cuarta jornada de descensos consecutivos, una tendencia que se intensificó tras una notable liquidación la semana pasada. Este retroceso se ha producido en un contexto de cambios significativos en las expectativas macroeconómicas, impulsadas por la nominación de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.
El oro al contado experimentó un descenso del 1.80% durante el primer día de febrero, cerrando en 4,655.01 dólares por onza. Con esta caída, el metal precioso acumuló una depreciación del 13.70% en un breve lapso, registrando una pérdida cercana a 740 dólares desde su pico histórico de 5,400.25 dólares alcanzado el 28 de enero. A pesar de este descenso pronunciado, el oro aún muestra un incremento del 6.6% en lo que va del año. Por su parte, la plata cerró en 79.16 dólares por onza, evidenciando una caída del 2.92% y una racha negativa de cuatro días, acumulando un descenso del 31.85%. Desde su máximo de 116.61 dólares en la misma fecha, la plata ha perdido aproximadamente un 32.06%, aunque se mantiene con un aumento del 11.04% en 2026.
La volatilidad en el mercado ha continuado, según Felipe Mendoza, CEO de IMB Capital Quants. Mendoza señala que el inicio de febrero ha traído consigo ruido en los precios de los metales, siendo la nominación de Warsh un factor que ha venido a transformar los temores previos sobre la independencia de la Fed y, por ende, a disminuir la necesidad de refugio en activos como el oro. A esta dinámica se suman cambios en los requisitos de margen establecidos por el CME Group, lo que ha llevado a liquidaciones forzosas en muchos casos.
Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, también atribuye las caídas a una toma de utilidades después de los incrementos observados a inicios de año, junto con la menor aversión al riesgo generada por la noticia de Warsh. Aunque este favorito de Trump pudiera favorecer recortes en tasas de interés, su perfil se considera más neutral que el de otros posibles candidatos a la presidencia de la Fed.
Las mineras también están sintiendo el impacto de estos descensos. En Wall Street, la minera McEwen Mining ha sufrido una caída del 19.28%, mientras que Kinross Gold y Newmont Corporation han visto reducciones del 17.06% y 14.48%, respectivamente. En la Bolsa de Toronto, Orla Mining y Endeavour Silver han experimentado retrocesos significativos, del 23.15% y 21.51%.
A pesar de la reciente volatilidad, JP Morgan proyecta una recuperación a mediano plazo, anticipando que el precio del oro podría alcanzar los 6,300 dólares por onza hacia finales de 2026, sustentado en una demanda robusta tanto por parte de bancos centrales como de inversores. La firma sostiene su optimismo en una tendencia de diversificación hacia activos reales, incluso en medio de la incertidumbre actual.
Estos desarrollos en el sector de metales preciosos subrayan la fragilidad del mercado y la complejidad de los factores que influyen en su evolución. Las próximas semanas serán determinantes para observar cómo responden los precios del oro y la plata ante un entorno económico en constante cambio.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


