En un giro poco común en el mundo del arte contemporáneo, Summer Guthery, una estudiante de economía convertida en curadora, ha lanzado su quinto espacio artístico no lucrativo este mes en Nueva York, denominado “Times”. Este nuevo centro, que se abrirá oficialmente el 12 de febrero, está ubicado en un amplio espacio de 3,000 pies cuadrados en el barrio de Chinatown (151 Lafayette Street, cuarto piso) y se propone desafiar los modelos tradicionales de las instituciones artísticas.
Guthery, quien ya había establecido previos espacios experimentales como Joan en Los Ángeles y Canal Projects en Nueva York, se asoció con la curadora Francesca Sonara para dar vida a “Times”. Su visión está inspirada por el economista E. F. Schumacher y su obra “Small Is Beautiful”, donde se aboga por modelos de operación flexibles y eficaces que prioricen la respuesta a las necesidades actuales de los artistas.
El enfoque de “Times” rechaza la estructura institucional convencional, adoptando un modelo ágil con una obsolescencia planificada de tres años. Este espacio está diseñado para la colaboración con artistas que exploran temas como la incertidumbre económica, la terapia contemporánea y modelos alternativos de exhibición artística. El programa inaugural contará con una serie de exposiciones, comenzando con la artista danesa Nina Beier, cuya obra presentará una instalación de cientos de conos de helado congelados.
Guthery subraya que el objetivo es ofrecer a los artistas una plataforma que no se rija por la lógica comercial, sino que permita una verdadera libertad creativa. A través de “Times”, Guthery y Sonara buscan proporcionar un espacio que dé tiempo y contexto a las obras, fomentando la experimentación sin la necesidad de que los artistas ajusten su trabajo para satisfacer el mercado.
El primer año de “Times” verá a un grupo seleccionado de artistas como Calla Henkel, Max Pitegoff y Nadia Belerique, en un contexto marcado por una reflexión sobre cómo el arte puede responder a momentos de crisis sociopolítica. Esto recuerda a las intervenciones de los dadaístas y surrealistas durante las convulsiones de las décadas de 1910 y 1920, marcando un precedente para la actuación artística en tiempos difíciles.
“Times” no busca pervivir indefinidamente, sino adaptarse a las necesidades del momento. Con una programación que apela a la urgencia y la novedad, sus fundadores esperan crear un ecosistema artístico que aborde las complejas realidades contemporáneas, desde las crisis sociales y políticas hasta las tensiones económicas y ecológicas.
Guthery concluye que el espacio está diseñado para mostrar apoyo a las prácticas experimentales, brindando a los artistas la oportunidad de crear sin las restricciones de un sistema mercantil. Todo ello en un momento en que la sociedad enfrenta desafíos que, como la obra de Beier, pueden ser “indigeribles”, creando un paralelismo entre el arte y la vida cotidiana.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

