Cada 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas, una fecha que nos invita a reflexionar sobre la vital importancia de estos polinizadores en el equilibrio del medio ambiente, la seguridad alimentaria y el sustento de millones de personas en todo el mundo. A pesar de los avances tecnológicos que incluyen alternativas artificiales como drones y polinizadores mecánicos, es innegable que no existe un sustituto real para los servicios que nos brindan las abejas y la biodiversidad que representan.
A lo largo de las últimas décadas, la comunidad internacional ha expresado su preocupación ante la alarmante disminución de las abejas y otros polinizadores. Este fenómeno, conocido como “trastorno por colapso de colonias”, ha llevado a la desaparición de colmenas y especies nativas en varios países. Entre las causas de este declive se encuentran la deforestación, el uso de pesticidas y herbicidas, enfermedades y el cambio climático. Ante tal crisis, resulta imperativo comprender y proteger el papel crucial que desempeñan estas pequeñas, pero poderosas, criaturas.
A continuación, se presentan nueve puntos clave que elucidarán por qué las abejas son esenciales para el planeta y para la humanidad:
Garantizan la vida en la Tierra: Las abejas tienen un papel fundamental en la polinización de cultivos y plantas silvestres, contribuyendo así a la biodiversidad y a los ecosistemas que sustentan la vida animal y humana.
Son clave para la seguridad alimentaria: Se estima que alrededor del 75% de los cultivos que producen frutas y semillas para el consumo humano dependen en alguna medida de los polinizadores.
Sostienen la producción agrícola mundial: Los polinizadores influyen en el 35% de las tierras agrícolas del mundo, apoyando directamente la producción de al menos 87 de los principales cultivos alimentarios.
Aumentan el valor de los cultivos: Los productos que requieren polinización son hasta cinco veces más valiosos que aquellos que no dependen de ella, con un valor global estimado entre 235,000 y 577,000 millones de dólares anuales.
Su impacto crece año con año: En los últimos 50 años, la producción agrícola vinculada a los polinizadores ha crecido en un 300%, lo que destaca su importancia para la economía y la alimentación a nivel global.
Generan ingresos para millones de personas: Muchos productos como el café y el cacao dependen de la polinización, constituyendo así fuentes de ingresos para numerosos agricultores, sobre todo pequeños productores en naciones en desarrollo.
Son una herramienta contra la pobreza rural: La producción y comercialización de miel se han convertido en una fuente creciente de ingresos para comunidades rurales y habitantes de zonas forestales, ayudando a reforzar su seguridad alimentaria.
Son guardianas de la biodiversidad silvestre: Con más de 20,000 tipos de abejas en el mundo, proteger a estos polinizadores equivale a proteger la riqueza de la biodiversidad global.
- Su conservación depende de nosotros: Fomentar una agricultura sostenible, que respete los procesos ecológicos y promueva la diversificación de cultivos, es clave para proteger a las abejas. Esto implica no solo la producción de alimentos, sino hacerlo de manera que se respete y beneficie al entorno natural.
La información presentada se refiere a un contexto de preocupación generalizado por la crisis de los polinizadores, resaltando la necesidad urgente de acciones concretas para su protección, información vigente al 18 de mayo de 2025. En un mundo en constante cambio, el papel de las abejas es más relevante que nunca, y su conservación es responsabilidad de cada uno de nosotros.
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