En lo que va de enero de 2026, las escuelas de la región han sido escenario de tres peleas reportadas, un fenómeno que inquieta a padres de familia y educadores. Algunos de estos incidentes han involucrado a personas ajenas a los planteles educativos, lo que añade una complejidad preocupante a una situación que parece ir en aumento.
Los padres han hecho un llamado a las autoridades escolares y al gobierno del estado para que se tomen medidas efectivas que aborden esta problemática. Este incremento en la violencia dentro y alrededor de las escuelas no solo afecta la seguridad de los estudiantes, sino que también repercute en el ambiente educativo y en la percepción de las instituciones por parte de la comunidad.
Es fundamental que las autoridades escuchen estas inquietudes y comiencen a implementar estrategias que puedan disuadir actos de violencia. Las soluciones podrían incluir desde programas de sensibilización y prevención en las comunidades escolares hasta un mayor monitoreo y vigilancia en los alrededores de las instituciones.
Con la participación cada vez más activa de los padres, es evidente que la comunidad no está dispuesta a permanecer en silencio. La seguridad en las escuelas es un tema que requiere atención urgente, y la colaboración entre padres, autoridades y educadores puede marcar la diferencia necesaria para garantizar un entorno seguro y propicio para el aprendizaje.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


