Los precios del petróleo han experimentado un notable aumento debido a la creciente tensión en el Medio Oriente entre Israel e Irán. Este viernes, los mercados se estremecieron al ver cómo las cotizaciones se disparaban, generando inquietudes sobre posibles interrupciones en la producción y el transporte del crudo.
El barril de Brent del Mar del Norte, con entrega en agosto, vio un incremento del 7.02%, alcanzando los 74.23 dólares, tras establecer un máximo intradía de 78.50 dólares, el más alto desde enero. Por otro lado, el barril de West Texas Intermediate, correspondiente a la entrega de julio, subió un 7.26% hasta los 72.98 dólares, luego de tocar un pico de 77.62 dólares, también, el más alto desde principios de año.
El ejército israelí ha afirmado que está intensificando sus ofensivas contra instalaciones militares y nucleares en Irán, una acción que ha llevado a Teherán a responder enérgicamente, alegando haber derribado aviones militares israelíes. Esta escalada de conflictos ha encendido alarmas sobre el potencial desestabilizador que podría tener en los suministros globales de petróleo, ya que aproximadamente un tercio de este abastecimiento proviene de la región.
Hasta el momento, no se han reportado interrupciones en la producción, y Teherán asegura que ninguna instalación petrolera ha sido golpeada. Sin embargo, analistas advierten que Irán podría apuntar a buques que transportan petróleo destinados a Estados Unidos, exacerbando una ya tensa situación.
Aunque Irán ocupa la novena posición como productor mundial, con cerca de 3.3 millones de barriles diarios, su influencia radica más en su estratégica ubicación geográfica que en su capacidad de producción. El país controla zonas cercanas al estrecho de Ormuz, una ruta vital por la que transitan cerca de 20 millones de barriles diariamente. Expertos como Arne Lohmann Rasmussen han señalado que un posible bloqueo de esta vía sería una catástrofe para el mercado petrolero.
Una interrupción significativa en el flujo de petróleo podría llevar los precios a alcanzar cifras tan alarmantes como 120 dólares por barril, según analistas de ING. Además, advierten que la capacidad de reserva de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que podría proporcionar alivio al mercado, se encuentra mayormente concentrada en el Golfo Pérsico, lo que limitaría su eficacia en un escenario de crisis.
Aunque la situación es volátil, las implicaciones de estos acontecimientos sobre el mercado energético global son innegables y merecen atención continua a medida que se desarrolla. La fecha de publicación original de la información es del 13 de junio de 2025, y los cambios en el panorama geopolítico pueden influir en el mercado petrolero y su evolución a lo largo del tiempo.
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