En una jornada marcada por la incertidumbre y las tensiones sociopolíticas, la ciudad de Bilbao, en el País Vasco, fue escenario de una impactante protesta durante la Vuelta a España. Cientos de personas, ondeando banderas palestinas y entonando consignas como “Israel genocida” y “Palestina libre”, interrumpieron el paso de los ciclistas en la undécima etapa de esta famosa competencia, una de las más prestigiosas del ciclismo mundial.
La presencia del equipo israelí, Premier Tech, ha generado un creciente descontento, y desde el anuncio de su participación, activistas han demandado su exclusión como respuesta a lo que consideran una “política criminal” del gobierno de Israel bajo Benjamín Netanyahu. A lo largo de los días de competición, se habían llevado a cabo diversas protestas, pero ninguna alcanzó la magnitud de la ocurrida en Bilbao. Fue un momento donde los manifestantes lograron superar las barreras de seguridad cuando los ciclistas y vehículos de los equipos competían a gran velocidad.
Los organizadores de la Vuelta optaron por neutralizar la etapa, comunicando que no habría ganador para esa parte de la carrera. A solo tres kilómetros de la meta, se determinó que se tomarían los tiempos de la clasificación general por motivos de seguridad, aplazando ceremonias y festejos tradicionales. Este giro de los eventos dejó claro que la situación era extraordinaria y requería una medida drástica para proteger a los atletas y el desenvolvimiento de la competición.
Ante la agitación, la policía escoltó al equipo de Israel, garantizando su salida rápida de la zona. Kiko García, el director técnico de la Vuelta, explicó la decisión tomando en cuenta la seguridad de los corredores. Aclaró que no se disciplina a una carrera internacional en función de un solo equipo, enfatizando que la Unión Ciclista Internacional (UCI) tendría que evaluar próximas acciones. Sin embargo, el equipo de Israel ha reafirmado su intención de continuar en la competencia, mientras que han criticado abiertamente el comportamiento de los manifestantes.
Es notable que el equipo Premier Tech ha estado participando en la categoría máxima del ciclismo desde 2020, y ha conseguido competir en Europa, a pesar de que geográficamente representa a un país ubicado en Asia. El ambiente de tensión no es inédito, ya que durante esta temporada, otros eventos ciclistas también han estado marcados por protestas en contra del conflicto en Gaza y la presencia del equipo israelí.
La Vuelta a España, al igual que otras competiciones de renombre como el Giro de Italia y el Tour de Francia, ha visto un aumento en la visibilidad de estos movimientos de protesta, aunque la manifestación en Bilbao se distinguió por su contundencia y organización.
Con un contexto tan crítico y dinámico, este evento no solo resaltó las tensiones en torno al conflicto palestino-israelí, sino que también subrayó la intersección entre deporte y política en la arena internacional. A medida que el ciclismo avanza en esta temporada, la capacidad de los organizadores y atletas para navegar estos desafíos se mantendrá bajo un escrutinio significativo.
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