Un análisis del Centro Nacional de Información Biotecnológica (NCBI) de Estados Unidos aborda la creciente preocupación por la soledad en los adultos mayores, un tema que ha cobrado relevancia en nuestra sociedad. El estudio, titulado “Aplicaciones de IA para reducir la soledad entre los adultos mayores: una revisión sistemática de la eficacia y las tecnologías”, revisa diversos trabajos que destacan cómo las tecnologías de inteligencia artificial pueden ser una herramienta efectiva para combatir el aislamiento y mejorar la calidad de vida de esta población.
El informe revela una alarmante estadística del CDC en Estados Unidos que asocia el aislamiento social en adultos mayores con un mayor riesgo de desarrollar demencia, problemas cardíacos, accidentes cerebrovasculares e incluso una muerte prematura. A pesar de los esfuerzos de las intervenciones tradicionales, estas frecuentemente no logran llegar a aquellos que más necesitan apoyo.
En este contexto, las aplicaciones de IA emergen como soluciones escalables y costo-efectivas. Con un enfoque en la transformación del apoyo emocional y la compañía, los hallazgos destacan el potencial de la IA para hacer una diferencia significativa en la vida de los adultos mayores.
Los robots sociales son identificados como los actores clave en esta revolución tecnológica. Más que simples herramientas, estos dispositivos están diseñados para interactuar de manera significativa, fomentando el compromiso emocional y proporcionando compañía personalizada. Mediante tecnología avanzada de reconocimiento de voz, simulación de emociones y procesamiento del lenguaje natural, estos robots pueden entender y responder de forma relevante, creando una interacción que se percibe como auténtica. Ejemplos concretos como los robots Paro y PIO evidencian su efectividad, mostrando una reducción notable en los niveles de soledad entre sus usuarios mediante actividades interactivas.
De los estudios analizados, seis reportaron una disminución significativa en la soledad, mientras que tres no mostraron resultados concluyentes. Los investigadores sugieren que esta falta de efectos podría deberse a intervenciones de corta duración o baja frecuencia de interacción. Así, se concluye que el éxito de la IA radica en mantener un compromiso a largo plazo con los usuarios.
La investigación también enfatiza que la tecnología debe ser solo una parte del enfoque. Para lograr un impacto real, es esencial que la IA se adapte y ofrezca un apoyo contextualizado a las necesidades de los adultos mayores.
Mirando hacia el futuro, se vislumbra un panorama alentador. Con el rápido avance de modelos de lenguaje como ChatGPT y la disminución de costos de producción de robots, la compañía artificial podría convertirse en una opción accesible para un número creciente de personas mayores. A medida que la esperanza de vida continúa aumentando, la IA no busca reemplazar el contacto humano, sino complementarlo de manera efectiva.
El desafío que se presenta es sofisticar estas herramientas, diseñar intervenciones más sostenidas y asegurar que la tecnología se ajuste a la diversidad de necesidades en esta población. La información presentada, aunque refleja la situación hasta el 23 de agosto de 2025, continúa siendo relevante en la búsqueda de soluciones que garanticen un apoyo emocional esencial para los adultos mayores en un mundo en constante evolución.
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