En el año 2025, la legalidad de importar vehículos en la República Mexicana ha tomado un giro significativo, permitiendo a los ciudadanos traer automóviles desde el extranjero que no están disponibles en el mercado nacional. A pesar de esta apertura, existe un fenómeno conocido como "autos chocolate", que se refiere a vehículos importados de manera irregular. Lamentablemente, muchos de estos automóviles no podrán ser regularizados conforme a la legislación vigente del Gobierno de México.
La regulación de estos vehículos se lleva a cabo a través del Registro Público Vehicular (Repuve), el organismo encargado de verificar que los automóviles cumplan con los requisitos necesarios para poder circular en el país. Sin embargo, la administración mexicana ha publicado una lista oficial que incluye a ciertas marcas y modelos que quedarán exentos de este proceso de legalización. Entre estos se encuentran varios autos deportivos y blindados que han causado revuelo entre los aficionados al automovilismo y los propietarios potenciales.
Los "autos chocolate" son aquellos importados de forma ilegal, definidos típicamente como modelos de marcas que no tienen representación en México. Estos carros suelen ser traídos por individuos que buscan modelos únicos o exclusivos que no se encuentran en concesionarias locales. Sin embargo, esta búsqueda de exclusividad presenta el riesgo de adquirir vehículos cuya legalidad no se puede certificar.
Este 2025, se ha hecho pública una lista de los automóviles que no podrán regularizarse. Entre ellos figuran marcas reconocidas mundialmente, como:
- Aston Martin: Modelos como DB7, DB9 y V12 Vantage.
- Audi: R8.
- Ferrari: Incluye modelos emblemáticos como el 360, 458 y LaFerrari.
- Lamborghini: Destacan el Aventador y el Huracán.
- Mercedes Benz: Modelos de lujo como CL65 Class y SLS AMG.
- Porsche: Incluye la icónica serie 911 y el Panamera.
Entre otras marcas que también se ven afectadas están Bentley, Maserati, y Rolls-Royce.
El futuro de estos automóviles en México es incierto, y la regulación existente busca mantener un control sobre el mercado vehicular, evitando la entrada de vehículos cuya legalidad no esté garantizada. Esta legislación también responde a preocupaciones de orden público y seguridad, buscando proteger los intereses de los consumidores y mantener un mercado automotriz justo y ordenado.
Si bien este 2025 marca un cambio en las políticas de importación de vehículos, sigue siendo crucial para los ciudadanos informarse adecuadamente sobre los riesgos y las implicaciones de adquirir un "auto chocolate". La posibilidad de importar vehículos legalmente es un avance, pero los aficionados deben ser cautelosos y estar al tanto de las regulaciones vigentes para asegurarse de que su inversión sea legítima y segura.
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