Grupos de pandilleros han vuelto a amotinarse en varias cárceles de Guatemala, en una serie de protestas que comenzaron en 2025 tras el traslado de sus líderes a un reclusorio de máxima seguridad. Según las autoridades, estos motines son una respuesta directa a las decisiones del gobierno de restringir privilegios a cabecillas de organizaciones criminales. La situación ha generado un clima de tensión en las prisiones, donde la policía y el ejército han implementado operativos para restaurar el orden.
Las pandillas más notorias involucradas son Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), ambas catalogadas como “terroristas” por los gobiernos estadounidense y guatemalteco. Estas organizaciones son acusadas de múltiples delitos, incluidos el sicariato, extorsión y tráfico de drogas. Desde que los líderes fueron aislados, los pandilleros han llevado a cabo disturbios en un intento por exigir su regreso.
El Ministerio de Gobernación ha precisado que estas “alteraciones” son consecuencia de la firmeza en las decisiones de las autoridades, que no cederán ante las presiones de estas estructuras criminales. La reacción del gobierno refleja una postura decidida: “En Guatemala no se negocia con terroristas ni con el crimen organizado”.
Este sábado, los Bomberos de Guatemala intervinieron en tres cárceles debido a la alteración del orden. Aunque los detalles sobre posibles víctimas aún no han sido confirmados, se reportaron incidentes, incluyendo un pequeño incendio en el penal Renovación I, donde están recluidos muchos líderes de pandillas. Las cárceles afectadas, Renovación I, Preventivo y Frajanes, están localizadas en distintas áreas alrededor de la capital guatemalteca.
Es importante recordar que en los disturbios del año pasado, algunos reclusos mantuvieron como rehenes a guardias penitenciarios, lo que resultó trágico con la muerte de uno de ellos. Además, en octubre, se dio a conocer que unos 20 jefes de Barrio 18 habían logrado escapar de prisión, lo que desató una crisis de seguridad en el país. Hasta ahora, la policía ha recapturado a solo seis de los fugados, mientras que otro ha sido asesinado.
Por otro lado, en noviembre de 2025, Guatemala recibió un equipo del FBI destinado a desmantelar organizaciones criminales transnacionales, como la Mara Salvatrucha y Barrio 18, fortaleciendo los esfuerzos del país para hacer frente a la violencia y el crimen organizado.
La situación penitenciaria en Guatemala continúa siendo crítica, y los recientes motines son solo un reflejo de un problema más amplio que enfrenta la nación, donde la lucha contra las pandillas y el crimen organizado sigue siendo una prioridad para las autoridades.
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