A poco más de un año de la inauguración de la Copa del Mundo de 2026, el Estadio Guadalajara se encuentra en una transformación significativa para garantizar una experiencia óptima durante el magno evento futbolístico. Desde el 12 de mayo, el recinto ha iniciado una exhaustiva renovación de su césped, que abarca una extensión de 9 mil metros cuadrados, y se anticipa que estará listo para el arranque del Apertura 2025, programado para el 10 de julio.
El proceso comenzó con la remoción del césped natural, seguido por la colocación de arena sílica, un primer paso esencial para cumplir con las exigencias de la FIFA en cuanto a la calidad de la superficie. El nuevo césped híbrido, diseñado para ofrecer un nivel superior de rendimiento, es compuesto en un 95% por hierba natural y un 5% de material sintético, lo que le permite soportar el desgaste del juego y a la vez, proporcionar un entorno cómodo para los futbolistas.
La operación incluye una reconstrucción completa del perfil del suelo, implementación de un sistema de drenaje avanzado con capacidad de riego subterráneo y la instalación de un césped de estación cálida, el mismo que será utilizado en la mayoría de las sedes del Mundial 2026. Sebastián Muñoz, Turf Manager de la operación, desliza detalles sobre la ambiciosa transformación que promete tener todo listo para el inicio del campeonato.
El césped seleccionado, conocido como Bermuda North Bridge, ha sido desarrollado por la Universidad de Oklahoma y producido en Nuevo León por Pasto Santa Cruz. Su aptitud para climas cálidos se complementa con una tolerancia al frío, lo que lo convierte en una opción idónea para Guadalajara. Marcelo Madero, encargado del cultivo, destaca la sustentabilidad del nuevo césped, sugiriendo incluso que el sistema de riego subterráneo permitirá un considerable ahorro de agua, un aspecto crucial en la gestión ambiental actual.
El diseño de la cancha también tiene en cuenta las particularidades del entorno, como la sombra en la portería sur, donde se implementará luz artificial para optimizar las condiciones de crecimiento del césped. Ainara Zatarain, directora de operaciones del estadio, subraya que esta millonaria inversión no solo mejorará la experiencia de los jugadores, sino que también enriquecerá la experiencia de todo el público asistente.
Entre otras características destacadas del nuevo césped híbrido se encuentran su sistema de ventilación y drenaje de última generación, Draint Talent, que incluye ventilación forzada y extracción de humedad, además de permitir el rehúso de agua. También se planea un reforzamiento por fibras plásticas, programado para marzo de 2026, a cargo de la empresa italiana Limonta.
Este proyecto, programado para concluir en julio de 2025, demuestra el compromiso del Estadio Guadalajara no solo con la calidad del espectáculo futbolístico, sino también con la sostenibilidad y el bienestar medioambiental, elementos que se vuelven cada vez más cruciales en el contexto actual del deporte.
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