El ambiente en la selección mexicana de fútbol se siente electrificado. Con la Copa del Mundo 2026 a la vista, el casting para formar el equipo se ha abierto, invitando a cualquier jugador de talento elevado a demostrar su valía. El primer ensayo se llevó a cabo con una victoria modesta de 0-1 ante Panamá, un rival que presentó un equipo lleno de suplentes, lo cual plantea dudas sobre la verdadera capacidad del Tri en este nuevo ciclo.
En el estadio Rommel Fernández, la falta de figuras clave como Gilberto Mora, el prometedor joven de 17 años, fue evidente. Mora, por lesión, podría haber cambiado el rumbo del partido, pero en su lugar, el nuevo director técnico, Javier Aguirre, buscó otras alternativas en el terreno de juego. Gracias a un final desafortunado para la selección panameña, el gol llegó de forma imprevista tras un desvío desafortunado, un autogol que selló la victoria mexicana.
A pesar de la victoria, el espectáculo fue escaso. La selección mostró un dominio del balón que se tradujo en pocas oportunidades de gol. Las esperanzas recaen sobre los jugadores como Richard Ledezma, quien, después de un tiempo de inactividad, brindó el toque necesario en la lateral derecha, una posición que ha resultado problemática para México en los últimos años. Aguirre también tuvo la oportunidad de probar a otros talentos emergentes, incluyendo al centrocampista Obed Vargas, quien previamente había competido en categorías infantiles con Estados Unidos.
Sin embargo, el partido presentó poco entretenimiento para los aficionados. A pesar de algunas jugadas destacadas y un par de remates desviados, la posibilidad de un gran momento viral en redes sociales fue escasa. Aguirre pidió a su equipo enfrentarse a un escenario desafiante, una hazaña que la Federación Mexicana de Fútbol facilitó al detener la Liga MX para permitir estos encuentros de preparación. Los próximos rivales, como Bolivia, prometen ser adversarios más fuertes, ofreciendo un mejor indicador del estado del equipo antes de la Copa del Mundo.
En cuanto a la lista inicial, México alineó a Raúl Rangel en la portería, acompañado por Richard Ledezma, Víctor Guzmán, Eduardo Águila, y Bryan González. En el centro del campo, Luis Romo y Marcel Ruiz buscaron conectar con los atacantes, mientras que Brian Gutiérrez y Germán Berterame completaron el frente ofensivo.
Mientras México se prepara para el torneo, la expectativa aumenta, y la afición espera ver una evolución significativa en el rendimiento del equipo. Avanzando los meses, Aguirre tiene la oportunidad de realizar ajustes cruciales, con la esperanza de que los jugadores lleguen en óptimas condiciones físicas y técnicas al Mundial. La dirección que tome el equipo en los próximos partidos será esencial para su éxito en el ámbito mundial.
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