La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha salido al paso de las especulaciones que giran en torno a la supuesta captura del ciudadano canadiense Ryan Wedding, un presunto líder criminal que era buscado por el FBI. En una reciente conferencia, Sheinbaum negó categóricamente que existieran operaciones conjuntas entre las fuerzas de seguridad de Estados Unidos y México en el territorio nacional, desmintiendo así los rumores difundidos en medios y redes sociales.
Según la mandataria, Wedding no fue arrestado en un operativo conjunto, como se había indicado, sino que se presentó voluntariamente en la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México. Este hecho ha sido respaldado por un mensaje en redes sociales en el que Wedding afirma haber llegado “por sus propios pies” a la sede diplomática. Durante la conferencia, Sheinbaum propuso que esta entrega es prueba suficiente de que no hubo intervención directa de las fuerzas estadounidenses.
El presunto criminal, que figura en la lista de los diez más buscados por el FBI, tenía un proceso abierto en Estados Unidos, lo que motivó su decisión de entregarse. La presidenta también subrayó que las operaciones de los agentes estadounidenses en suelo mexicano están sujetas a límites claros dictados por la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, enfatizando que la colaboración se restringe al intercambio de información y no incluye acciones de carácter operativo.
En respuesta a las afirmaciones del director del FBI sobre una supuesta colaboración bilateral para la captura de Wedding, Sheinbaum reafirmó su postura, señalando que no hay operaciones conjuntas en México. “Déjenme ser clara, no permitiremos eso”, insistió.
A pesar de las tensiones en la comunicación entre ambos gobiernos, el director del FBI, Kash Patel, destacó la colaboración de las autoridades mexicanas en el proceso de captura de Wedding. Sin embargo, la presidenta Sheinbaum se ha asegurado de que esta colaboración se mantenga dentro de los márgenes establecidos para respetar la soberanía nacional.
Este contexto pone de relieve la complejidad de las relaciones de cooperación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, especialmente en el marco de la lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas. Con un enfoque claro en la soberanía y el respeto por las distintas jurisdicciones, el gobierno mexicano busca mantener el equilibrio en una época donde la violencia afecta a ambos lados de la frontera.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


