La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum está tomando forma tras una reunión exhaustiva en Palacio Nacional, donde se discutieron los ejes centrales del proyecto. En el encuentro de cuatro horas, Sheinbaum se reunió con la Comisión presidencial encargada de redactar la iniciativa y los líderes parlamentarios de Morena. Entre los principales puntos abordados se encuentran la reducción del financiamiento público a los partidos, una reestructuración de la Representación Proporcional con el fin de disminuir el número de legisladores en el Congreso, ajustes en los organismos electorales, la eliminación del fuero y la fijación de la Revocación de Mandato para 2027.
Sin embargo, la viabilidad de esta ambiciosa reforma es incierta, ya que requiere el consenso de sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Estos partidos han manifestado su reticencia a aceptar cambios que puedan perjudicar sus ingresos y representación legislativa. Para que el oficialismo pueda modificar la Constitución, es crucial contar con los votos de estas agrupaciones, que aún no han sido parte activa de las discusiones. La estrategia parece ser lograr primero un acuerdo interno en Morena antes de involucrar a sus socios.
En otra reunión en Palacio Nacional, donde Sheinbaum se reunió con la Comisión dirigida por Pablo Gómez, se exploraron una variedad de opciones que abordan los temas más urgentes. Por ejemplo, se analizó la posibilidad de realizar recortes en el gasto del Instituto Nacional Electoral (INE) sin comprometer su función como árbitro electoral. También se discutió la reducción del número de legisladores, que podría conllevar ajustes complicados como la reconfiguración del mapa distrital en el país.
Un tema delicado es la disminución del financiamiento a los partidos, que impactaría principalmente a Morena y sus aliados. Sorpresivamente, se ha tocado también la supervivencia de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE), incluso en medio de debates sobre potenciales reformas a su estructura y atribuciones. Se cuestiona si deben existir legisladores que representen a los ciudadanos migrantes, así como el ritmo con el que se podrían crear nuevos partidos políticos.
La revocación de mandato, que el oficialismo desea alinear con las elecciones de 2027, también ha sido foco de atención, así como la posibilidad de posponer la elección de jueces. Todo ello bajo la premisa de facilitar la votación de los ciudadanos y evitar la carga de múltiples procesos electorales en un mismo año.
El éxito de la propuesta depende fundamentalmente de la capacidad de la presidenta para persuadir a las direcciones del PVEM y del PT, que han expresado su oposición a la reducción de prerrogativas y a la eliminación de diputaciones plurinominales. Ricardo Monreal, un figura central en el proceso, ha enfatizado que no habrá reforma constitucional sin el apoyo de estos partidos, por lo que ha instado a una invitación inmediata a las negociaciones.
Las reuniones en Palacio Nacional, aunque no produjeron una propuesta final, sí han facilitado acercamientos dentro de la Comisión y la cúpula de Morena, sugiriendo la necesidad de consenso. Pablo Gómez ha mencionado que aún hay divisiones dentro de la Comisión, lo que subraya la importancia de estos encuentros para definir un marco más claro.
La expectativa es que una iniciativa bien estructurada sea presentada a inicios de febrero, alineándose con el comienzo de un nuevo periodo ordinario de sesiones. En todo este proceso, la prioridad parece ser preservar la alianza en el bloque gobernante, sin poner en riesgo la mayoría calificada en el Legislativo, un aspecto crucial para el futuro político del país.
Actualización: Los datos corresponden a 2026-01-14 22:40:00.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


