Telefónica ha dado un paso significativo en su estrategia de reestructuración al cerrar la venta de su filial en Colombia, Colombia Telecomunicaciones, a la compañía Millicom por un total de 214 millones de dólares, equivalente a unos 182 millones de euros en la tasa de cambio actual. Este movimiento no solo implica un cambio de propiedad, sino que resulta en una notable reducción de la deuda financiera neta de Telefónica en aproximadamente 1,550 millones de euros, un aspecto crucial para su balance general.
La transacción, que cuenta con el visto bueno de las autoridades regulatorias pertinentes, se formalizó después de que Telefónica transmitiera la totalidad de su participación del 67.5% en Colombia Telecomunicaciones. Cabe mencionar que el monto del acuerdo fue ajustado respecto a las estimaciones iniciales que señalaban un valor de alrededor de 368 millones de euros, una modificación que también refleja el impacto de la deuda liberada por la operación.
Este movimiento se inscribe dentro del ambicioso plan de la empresa española para disminuir su exposición en América Latina, un proceso que ha estado en marcha y que ya ha llevado a la venta de subsidiarias en países como Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador. Cada una de estas operaciones ha buscado consolidar las finanzas de Telefónica, que todavía mantiene presencia en Chile, México y Venezuela, donde las circunstancias de mercado son más inciertas.
El recorrido de Telefónica en Colombia ha sido extenso, marcando dos décadas de contribuciones significativas a la transformación digital del país. Desde su llegada en 2005, la empresa ha estado al frente de importantes hitos en conectividad, impulsando la expansión de tecnologías como la banda ancha, la fibra óptica y las redes móviles 4G y 5G. En este sentido, Telefónica afirma dejar una “huella indeleble” en la historia tecnológica y social de Colombia.
Por su parte, Millicom, que ya posee cerca del 50% de Tigo, la segunda operadora más grande del país, ve esta adquisición como una estrategia para fortalecer el sector de telecomunicaciones en Colombia. La compañía busca establecer un operador financiero robusto que tenga la capacidad de realizar inversiones críticas en redes y tecnología, lo que a su vez ampliará el acceso a servicios digitales avanzados y acelerará el despliegue de fibra óptica y 5G por todo el territorio colombiano.
De hecho, el Estado colombiano aún tiene que proceder con la venta del 32.5% que posee en Colombia Telecomunicaciones a Millicom, una operación que se espera se concrete en abril. Esta consolidación en el sector de telecomunicaciones podría dar lugar a un operador de gran escala, en un momento en que la industria busca mejorar su competitividad y servicios para una población cada vez más conectada.
A medida que Telefónica se retira de su presencia en varios países de América Latina, se mantiene firme en su decisión de conservar Brasil como un mercado estratégico. Este proceso de ajuste estratégico podría ser la clave para que la empresa vuelva a enfocarse en sus operaciones más saludables y sostenibles, mientras deja atrás un legado que ha marcado la vida digital de millones de colombianos.
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