En el 2025, los entusiastas de la moda masculina fueron testigos de un desfile de estrenos impactantes, un resurgimiento palpable del estilo preppy, un renovado interés por el denim de alta calidad, y una sorprendente variedad de opciones de calzado, que incluía desde sandalias hasta zapatillas de diseño. Este año representó una celebración de la curiosidad sartorial, prometiendo a su vez un nuevo horizonte de estilo en 2026.
La velocidad de las tendencias de la moda es inmensa, alimentada por momentos de estilo de celebridades que parecen surgir a cada instante, y un ciclo de tendencias que apenas da respiro. En este contexto vertiginoso, diversos expertos han compartido sus predicciones sobre lo que nos deparará el mundo del menswear en el año siguiente.
Brandon Mahler, consultor y estilista de moda masculina, resalta que las revueltas de estilo americano son más que una moda pasajera. Elementos clásicos como las botas Red Wing, camisas de franela resistentes y chaquetas de camionero están recuperando su protagonismo. En cuanto al tailoring, Mahler prevé una corrección moderada en las proporciones; después de épocas de trajes exagerados, anticipa un regreso a siluetas más ajustadas y funcionales, enfocándose en lo que realmente busca el hombre promedio: un traje que le quede bien. Sin embargo, las tendencias extravagantes no se desvanecerán por completo, ya que elementos más osados seguirán influyendo en ciertas áreas de la moda masculina.
Otra perspectiva proviene de Nico Amarca, estilista y director creativo, quien pronostica la vuelta a ropas que realmente calzan. Se observa un cambio hacia siluetas más cuidadas y menos volumininosas, alejándose de la tendencia de la “bandeja nu-metal” que dominó previamente. Amarca señala que la moda de 2016, que incluye mercadería de giras y pantalones rasgados, podría reaparecer como parte de un ciclo de nostalgia acortado.
Por su parte, Jasmine Benjamin, autora y diseñadora de vestuario, ve un futuro brillante para el traje, pronosticando que se convertirá en un uniforme cotidiano, reflejo de un deseo de vestirse mejor en la vida diaria.
A medida que el 2026 se aproxima, parece que algunos elementos de estilo pronto se establecerán como tendencias predominantes, mientras que otros podrían dar un giro hacia un enfoque más clásico y utilitario en la moda masculina. Con un cóctel de nostalgia y modernidad, el futuro de la moda promete mantenerse igual de emocionante y multifacético.
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