El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que el plazo para que Irán logre un acuerdo y reabra el estrecho de Ormuz concluye el próximo martes a las 20:00 horas, hora de la costa Este. Este horario corresponde a las 3:30 horas del miércoles en Irán y a las 2:00 horas en la España peninsular. Este es el cuarto ultimátum establecido por Trump desde el 21 de enero, reflejando la creciente tensión en la región.
En un mensaje impactante publicado en su red social Truth Social, Trump enfatizó la urgencia de la situación: “Martes, 20:00 horas. ¡Hora Este!”. A lo largo de su mandato, el presidente ha utilizado un tono beligerante, manifestando amenazas de bombardeo contra instalaciones iraníes si no se reabre el acceso a Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo.
Desde el primer plazo de 48 horas anunciado el 21 de marzo, las interacciones entre ambos países se tornaron dinámicas. Irán, por su parte, aseguró haber mantenido el estrecho abierto para el tránsito, aunque advirtió que estaba reservado para “enemigos”. No obstante, los diálogos continuaron, y días después, Trump anunció un aplazamiento de los ataques, citando conversaciones “productivas”.
La narrativa tomó un giro el 26 de marzo, cuando se añadió un nuevo plazo de diez días, argumentando que Irán había solicitado más tiempo. Sin embargo, a medida que se acercaba la fecha límite, las declaraciones se tornaron más intensas. Trump, el 1 de abril, mencionó que Teherán había solicitado un alto el fuego, aunque un portavoz iraní desmintió este reclamo.
Con la fecha del 3 de abril, la presión aumentó nuevamente. Trump afirmó que Estados Unidos podría reabrir Ormuz con facilidad si se le otorgara un breve periodo adicional, mientras que, el 4 de abril, lanzó un advertencia contundente a los líderes iraníes: “48 horas para que el infierno caiga sobre ellos”.
En un mensaje explosivo a finales de esa semana, Trump no escatimó en palabras al advertir que el próximo martes podría marcar un punto de inflexión significativo, describiendo lo que podría ser un ataque devastador: “El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno”. Su lenguaje directo y confrontacional dejó claro que las transiciones diplomáticas estaban al borde de la ruptura.
En resumen, la crisis en torno a Ormuz continúa desarrollándose, y la intriga global crece a medida que se acerca el nuevo plazo. La comunidad internacional observa atentamente, anticipando los posibles desenlaces de esta tensa confrontación.
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