Calmecac Mascarones, Calmecac Nexticpac, Danza del Sol de Mexico In Caltonal A.R.
Ma. Isabel Quevedo Plascencia
Nuestros abuelos anahuacas tenían ya conciencia de ser parte de la totalidad del universo. En tanto seres vivientes, se sabían generados por la interacción de nuestras fuerzas engendradoras: tierra, lluvia, aire y sol.Todo lo existente, incluidos nosotros mismos, en nahua recibe el nombre de Ometeötl ‘pupila doble’, ‘fuerza armonizante doble’. Esta fuerza universal se manifiesta en el Omeyocan ‘espacio dual’, ‘tiempo dual’.
Esta conciencia cósmica, es parte del nahuatlahtolli ‘hablar armonizante’. Desgraciadamente, los mexicanos del presente hablamos el dialecto castellano de la lengua latina. En esta desfavorable situación, no es fácil percibir lo que para cualquier nahua hablante de la antigua Anáhuac resultaba claro y diáfano, después, los “frailes” tergiversaron la manera de percibir la esencia de nuestra cosmopercepción.
Fue Ce Acatl Topiltzin Quetzalcohuatl, nuestro guía pequeño, nacido en Amatlan, hoy poblado de Tepoztlan Morelos quien marca el inicio del Quinto Sol. Educado desde muy pequeño en forma esmerada junto a otros niños de su edad en el centro educativo Xochicalco. Fue llevado por sus abuelos olmecas, debido a que su madre Chimalma, murió al nacer este pequeño, poco tiempo después murió su padre Mixcoatl. Después de 20 años de preparación, demostró grandes cualidades armonizantes y liderazgo, por ello fue llamado a gobernar Tula y lo hizo de manera floreci- ente. Cuando cumplió esta misión, después de ser hombre, sacerdote y gobernante, se dirigió hacia Chichén Itzá para hermanar la cultura tolteca con la cultura maya, ambas hijas de la cultura olmeca, su verdadero origen y se construyó el Mito.
Ce Acatl que alcanzara el grado Quetzalcoatl, ha sido un personaje estudiado y admirado en todas las llamadas escuelas herméticas y logias, por supuesto en el Vaticano. Nos llega a los mexicanos de manera muy vaga y no es conocido por la gran mayoría de los actuales mexicanos, ya es hora de que los jóvenes y todos nos adentremos en la vida de este guía incomparable.
En este mismo lugar, Amatlan de Quetzalcoatl, por información directa de Don Aurelio Ramírez Cazares, guía actual de este sagrado lugar, nació Doña Cleofas Salazar, ni más ni menos que la madre de nuestro gran Jefe Suriano de la revolución Don Emiliano Zapata, recordado de niño en este lugar de Anahuac.
Las semejanzas espaciales entre los centros culturales que florecieron en el Quinto Sol de Anáhuac demuestran la realidad espacio-temporal de los acompañantes de la energía natal de dicho periodo histórico anahuaca. Las obras monumentales como la piedra solar, mal llamada Calendario Azteca y la Coatlicue.
Al imponer la cuenta calendárica europea, a nuestros abuelos se les impidió «ver» lo que ocurría en tiempo y espacio. Durante todo este tiempo hemos vivido sin «ver» lo que ha estado ocurriendo en Anáhuac. Esta es la triste verdad de los mexicanos: vivimos a ciegas de lo nuestro. Solo nuestros hermanos originarios hablantes de sus lenguas originales anahuacas, han conservado, de boca a oreja la verdadera historia.
Nuestros abuelos anahuacas percibieron claramente que los “orientales” traerían la barbarie a tierras anahuacas. Nuestros abuelos, con toda seguridad, percibieron que la Quinta Luna, in ic macuiltetl tonahualtzin ‘la quinta nuestra energía obscura’, tenía que absorber la barbarie europea para incorporarla a la energía que brillará en nuestro Sexto Sol.
Por lo ocurrido a lo largo de este quinto ciclo tolteca, se considera que este Sol fue un proceso de reciclaje para encontrar nuevamente el camino hacia la civilización, hacia la armonía entre los humanos. Este es el contenido del último mensaje de Cuauhtémoc, La consigna de Anáhuac. Para que el anuncio de un nuevo Sol se convierta en realidad, tenemos que recordar que «lo bien aprendido jamás se olvida».
Este principio es muy importante, ya que es con nuestra manera anahuaca de percibir la realidad, el macuilcan ‘pentatipo’, nos permitirá aprender a dejar que afloren nuestros cinco arquetipos básicos:Tezcatl ipoca, Quetzalcohuatl, Huitzilopochtli, Xipeh Totec y Ometeötl. Únicamente asumi- endo nuestra identidad cósmica péntica perviviremos: sólo así el tiempo dejará de ser una amenaza para nuestra pervivencia.
Este nuestro Quinto Sol, in ic macuiltetl Totonaltzin, de nombre Nahui Olin ‘cuatro movimiento’, se inició en el año 4577 nuestra cuenta, año 856 de la era cristiana, tuvo su «cenit», su momento de plenitud, en el año 4915 de nuestra cuenta, año 1194 de la cuenta gregoriana, y terminó su ciclo en el año 5252 de nuestra cuenta, correspondiente al año 1531 de la cuenta cristiana. Nuestra Quinta Luna, ic macuiltetl Tonahualtzin, cuyo nombre es Macuilli Mazatl ‘cinco venada’ se inició en el año 5253 de nuestra cuenta, año 1532 de la cuenta de los cristianos, tuvo su «nadir», su punto más obscuro, en el año 5487 de nuestra cuenta, correspondiente al año 1776 de la cuenta de los europeos, y terminó en el año 5720, que correspondió al año europeo 1999.
In quexquichcauh Maniz in cemanahuac, aic ixpolihuiz In itenyo, in itauhca in Mexico Tenochtitlan
Mientras exista el mundo no acabará jamás La fama, la honra de Mexico Tenochtitlan


