Nada detiene a Tadej Pogacar, que afianza su liderato con la conquista del Col du Portet y prácticamente sentencia el Tour con 5m 39s de ventaja en la general sobre el segundo, el danés Jonas Vingegaard.
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Esta 17ª etapa, de 198 kilómetros, era la primera de las dos que terminan en alto de los Pirineo, pero comenzó con un largo preámbulo con una ligera inclinación en la que hubo varios esprints importantes. Sin embargo, a falta de 50 kilómetros del final llegó lo más duro: tres ascensos con pendientes muy marcadas, el último de los cuales es el final más difícil del Tour, la subida al Col du Portet, a 2.215 metros de altura. A la base de esta llegaron los franceses Anthony Perez y Dorian Godon con casi cuatro minutos de ventaja con respecto al pelotón del maillot amarillo, Tadej Pogacar, buscando una primera victoria francesa en el Día de la Bastilla, desde David Moncoutié en 2005, pero no lo conseguirían.
A medida que avanzaban, la distancia se recortaba rápidamente hasta que el grupo de Pogacar los alcanzó y superó en un instante. En unas montañas cubiertas de niebla, los 10 kilómetros finales fueron una muestra del líder de la general, que se separó junto a Vingegaard y Carapaz, para protagonizar un cierre intenso, en el que parecía que el ecuatoriano sufría por mantenerse a la par, en un momento apretó y superó al esloveno buscando ganar la etapa, solamente para que Pogacar volviese a arrancar y cruzase la meta primero, seguido de su compañero danés. El español mejor ubicado fue Pello Bilbao, que terminó séptimo, a 1m 44s del líder. Para Enric Mas fue un mal día, pues terminó undécimo, con 2m 27s de retraso, lo que le deja séptimo en la general, a 9m48s de Pogacar y a casi cuatro minutos del tercero puesto de Carapaz.


