China ha enfrentado una grave emergencia en el Tíbet, donde las devastadoras inundaciones causadas por un deslizamiento de tierra han dejado un trágico saldo de 472 víctimas hasta el momento. Esta catástrofe ocurrió en la frontera con Nepal y ha llevado al gobierno a suspender temporalmente las operaciones de rescate debido al riesgo inminente de nuevas inundaciones.
El 28 de agosto de 2026, la cadena estatal CCTV informó que el nivel del agua en un lago creado por los desechos de la inundación podría seguir aumentando en los próximos días, alcanzando su punto máximo alrededor del 1 de septiembre. En respuesta, las autoridades han ordenado a los equipos de rescate que se mantengan en sus posiciones, esperando instrucciones. Como medida preventiva, estos equipos fueron instruidos a retirarse un kilómetro del área afectada, dado el peligro de una posible ruptura del dique natural que podría desencadenar más inundaciones en zonas como el puerto de Gyirong.
La agencia Xinhua ha alertado que el incremento del nivel del agua aumenta el riesgo de una ruptura que podría causar daños adicionales. En la búsqueda de más de 1,400 personas desaparecidas, los equipos de ingeniería de emergencia están utilizando tecnología avanzada, que abarca desde modelos 3D generados por drones hasta imágenes térmicas y búsquedas manuales. Según reportes, hasta la última actualización, 499 ciudadanos chinos y 555 extranjeros han sido evacuados de la región afectada.
Adicionalmente, las autoridades chinas han suspendido la expedición de permisos para el acceso a zonas fronterizas bajo control especial en Shigatse, la municipalidad al suroeste del Tíbet donde se encuentra Gyirong. Esta decisión busca reducir riesgos, evitar interferencias con las operaciones de rescate y mantener el orden en la zona. Hasta el momento, no hay información sobre cuándo se reanudarán los permisos.
En medio de estos acontecimientos, la acumulación de agua, que supera los dos millones de metros cúbicos y se encuentra a 2,950 metros de altitud, ha llevado a las autoridades a advertir sobre el potencial de nuevas crecidas o deslizamientos de lodo aguas abajo. El paso de Gyirong, que sirve como uno de los principales cruces terrestres entre Nepal y el Tíbet, ha quedado severamente dañado, cubierto de lodo y escombros.
Las investigaciones preliminares sugieren que este desastre natural fue desencadenado por el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar nepalí, ubicada entre 5,200 y 5,500 metros de altitud, que generó una avalancha que alcanzó el puesto fronterizo de Gyirong.
En este contexto trágico y complejo, la comunidad internacional y los organismos de emergencia continúan atentos a la evolución de la situación, mientras los esfuerzos para localizar a los desaparecidos y restablecer el orden en la región permanecen como prioridades fundamentales.
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