Rusia ha reanudado sus ataques sobre Kiev este martes, lanzando misiles balísticos, de crucero y drones, justo después de una tregua de 72 horas que había sido acordada durante las gestiones diplomáticas de Estados Unidos para reactivar las conversaciones de paz entre Moscú y Kiev. Este nuevo ataque ha dejado al menos dos muertos y diez heridos, según informaron las autoridades ucranianas.
Las explosiones sacudieron la capital ucraniana en las primeras horas de la mañana. La administración militar de Kiev activó su sistema de defensa antiaérea y pidió a los residentes que buscaran refugio ante la nueva ofensiva rusa. Como resultado de los ataques, diferentes puntos de la ciudad han sufrido daños; en particular, un edificio residencial de cinco plantas en el distrito de Solomianskyi y varios vehículos incendiados en Podilskyi. Imágenes que han circulado muestran automóviles en llamas y severos daños en edificios no residenciales.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, también reportó que una institución educativa se vio afectada y mencionó que había personas atrapadas en uno de los edificios residenciales impactados. Este ataque se produce un día después de que el enviado especial del presidente estadounidense, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno de Donald Trump, se reunieran con funcionarios ucranianos en Kiev. Ambas partes habían discutido previamente con el presidente ruso, Vladimir Putin, en Moscú.
Witkoff había descrito las conversaciones como un avance sustancial, sugiriendo la posibilidad de reanudar negociaciones trilaterales entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania. En sus declaraciones, enfatizó que el presidente Trump estaba trabajando arduamente para detener los asesinatos y lograr una paz duradera. Sin embargo, la tregua, que había sido ordenada por Putin, se rompió rápidamente, coincidiendo con el regreso de las hostilidades tras semanas de cautela.
Este evento representa una escalada significativa en el conflicto, teniendo en cuenta que uno de los ataques más recientes antes de esta ofensiva impactó la sede del Servicio de Seguridad de Ucrania. Al mismo tiempo, Ucrania ha intensificado sus propios ataques con drones sobre objetivos en el territorio ruso. Este mismo martes, el gobernador de Saratov, una ciudad rusa, confirmó que una ofensiva con drones ucranianos alcanzó infraestructura civil, dejando varios heridos.
En respuesta a las crecientes hostilidades, Polonia ha decidido desplegar aviones militares para proteger su espacio aéreo, iniciando operaciones aéreas tras la ofensiva rusa. Mientras tanto, el Kremlin ha dejado la puerta abierta a nuevas negociaciones entre las partes. El portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, manifestó que, por ahora, era prematuro discutir posibles lugares o fechas para una reunión trilateral.
Desde la perspectiva ucraniana, el presidente Volodimir Zelensky ha afirmado que Washington busca reducir las tensiones antes del invierno, y que los enviados estadounidenses le han confirmado que “los rusos están dispuestos a negociar”. No obstante, Zelensky también advirtió que Rusia podría intentar aprovechar las condiciones invernales para incrementar la presión sobre Ucrania.
Las últimas conversaciones entre Estados Unidos y Ucrania también abordaron temas críticos como las instalaciones energéticas, el transporte de cereales y las exportaciones de petróleo y gas. Esta situación en constante evolución destaca la delicada relación entre las tres naciones y la búsqueda continua de una solución pacífica en un contexto de creciente incertidumbre y tensión.
(Actualización con información hasta el 08 de septiembre de 2026)
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