Hugo Aguilar Ortiz, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), recibió a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo con un saludo de mano y un beso en la ceremonia de presentación de su primer informe de labores. Este evento, celebrado al pie de la escalera de la SCJN, marcó un año desde que Aguilar asumió el cargo, momento en el que recibió un bastón de mando de parte de representantes indígenas oaxaqueños el 1 de septiembre del año anterior.
“Hoy conmemoramos el paso fundamental que México ha dado para transformar su justicia y para consolidar nuestra democracia”, expresó Aguilar Ortiz. Con una mirada hacia el futuro y un reconocimiento del pasado, enfatizó que el país ha decidido romper con la tradición de una justicia accesible solo para unos pocos. Su mensaje se centró en la importancia de acercar el Poder Judicial a la ciudadanía, afirmando que el lugar de nacimiento de una persona no debe determinar la justicia que recibe.
Bajo el lema “Un año de justicia real y verdadera. Una nueva forma de entender y hacer justicia”, Aguilar subrayó que los cambios impulsados por la reforma judicial deberían beneficiar a todos los sectores de la sociedad. “La justicia no puede ser distante ni indiferente; tiene que ser una herramienta real de protección de derechos”, afirmó, haciendo hincapié en que se debe hablar de vidas y realidades desiguales.
El presidente de la SCJN también aseguró el compromiso del Poder Judicial de abordar asuntos desde una perspectiva de género e infancia para garantizar un acceso efectivo a la justicia, especialmente para mujeres y niños víctimas de violencia. Resaltó decisiones recientes que han tutelado derechos de mujeres en contextos de violencia vicaria, asegurando políticas públicas que garanticen un aborto seguro y derechos para personas con discapacidad, así como derechos de la diversidad sexual.
Aguilar Ortiz subrayó la independencia del Poder Judicial respecto a otros poderes del estado, sin que esto signifique una desconexión con la sociedad. Insistió en que el Poder Judicial ha recuperado su sensibilidad y visión humanista, necesaria para abogar por una justicia que no solo sea una cuestión de normas, sino una dignidad y paz que se construya con la colaboración de todos los sectores.
En el cierre de su alocución, Aguilar reconoció que la transformación del Poder Judicial no es un proceso instantáneo. Existen aún resistencias y modos de operar que recuerdan al pasado. Sin embargo, Jonathan Aguilar Ortiz dejó claro que “la independencia del Poder Judicial es firme”, afirmando que su misión no responde a agendas ajenas al texto constitucional.
Tras terminar su discurso, Aguilar Ortiz despidió a la presidenta Claudia Sheinbaum al salir del evento, que también contó con la presencia de otros altos funcionarios, incluyendo a la fiscal General de la República, Ernestina Godoy. En este contexto, se vislumbra un futuro en el que la justicia en México aspire a ser un derecho accesible y humano para todos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


