La Modalidad 40, conocida como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio del IMSS, se ha convertido en una opción estratégica para muchas personas que buscan mejorar su situación financiera de cara a la jubilación. Esta modalidad permite continuar con las cotizaciones al IMSS de forma voluntaria, lo que asegura la cobertura de seguros de invalidez y vida, así como el acceso a pensiones por retiro, cesantía o vejez.
Sin embargo, los efectos de esta modalidad varían según el régimen bajo el cual se haya cotizado. Para aquellos que están bajo la Ley 97, los beneficios son limitados, tal como lo señala Alan Duclaud Ampudia, abogado especializado en seguridad social. En este régimen, la Modalidad 40 no ofrece el mismo potencial para aumentar la pensión, ya que el cálculo se basa en los recursos acumulados en cuentas individuales de AFORE, lo que la convierte en una opción menos ventajosa.
Generalmente, esta modalidad es más utilizada por quienes están bajo la Ley 73. Para ellos, aprovechar la Modalidad 40 implica un importante incremento en las semanas cotizadas y el Salario Base de Cotización (SBC) promedio de los últimos cinco años. A través de esta estrategia, un trabajador que antes percibía un salario de 20,000 pesos podría optar por cotizar con 30,000 o incluso 50,000 pesos, elevando así el promedio que se considera para el cálculo de su pensión.
Sin embargo, es importante mencionar que mantener la Modalidad 40 puede ser un desafío financiero. Las cuota ascienden al 14.4% del salario base de cotización, con un incremento anual que llegará al 18.8% en 2030. Por ejemplo, si una persona se registra con un salario diario equivalente a 5 Unidades de Medida y Actualización (UMA) en 2026, su cuota mensual sería de aproximadamente 2,540.58 pesos, si el mes tiene 30 días.
Para los trabajadores que pertenecen al Régimen 97 y buscan mejorar su pensión, la Modalidad 40 no proporciona un incremento significativo en el monto a recibir, ya que simplemente permite continuar con las aportaciones, sin que esto impacte el cálculo del promedio salarial. Ante esta realidad, los expertos sugieren que aquellos que desean aumentar sus recursos para el retiro se beneficien más de realizar aportaciones voluntarias a su AFORE.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), para poder acceder a la Modalidad 40 bajo la Ley 97, es necesario cumplir ciertos requisitos: tener menos de 60 años, menos de 1,250 semanas cotizadas, y estar dado de baja del Régimen Obligatorio del IMSS.
Esta modalidad puede ser una alternativa útil para quienes no poseen las suficientes semanas cotizadas para acceder a una pensión, especialmente si no cuentan con una relación laboral activa. Según la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), a partir de 2026, se requerirán 875 semanas de cotización para solicitar una pensión, cifra que incrementará cada año.
Es crucial para los trabajadores gestionar cuidadosamente sus pagos a la Modalidad 40, ya que según el artículo 220 de la Ley de Seguro Social, esta modalidad se perdería si las cuotas se dejan de pagar por dos meses.
En conclusión, la Modalidad 40 puede representar una opción valiosa para aquellos bajo la Ley 73, pero su efectividad para quienes están en el Régimen 97 es limitada. Mantener la continuidad en las cotizaciones y explorar otras vías, como las aportaciones voluntarias a la AFORE, son decisiones clave para una jubilación financiera segura.
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