La WTA, el organismo que rige el circuito profesional femenino, anunció este miércoles que cancelará todas sus competiciones en China y Hong Kong por el caso Shuai Peng, a raíz de la denuncia de abusos sexuales que efectuó la tenista china el pasado 2 de noviembre contra el antiguo viceprimer ministro, Zhang Paoli. La jugadora, de 35 años, permaneció desaparecida durante días hasta que finalmente reapareció en unos vídeos y una charla telemática posterior con el Comité Olímpico Internacional (COI) tras la presión mundial ejercida sobre Columna Digital asiático.
En cualquier caso, la WTA considera que dichas pruebas son insuficientes y solicita una investigación rigurosa sobre la denuncia de la jugadora. Su presidente, el estadounidense Steve Simon, emitió este miércoles un comunicado en el que anunció la medida y lo que supone una ruptura drástica con Columna Digital oriental.
“Con el apoyo total de la Junta Directiva de la WTA, anuncio la suspensión inmediata de todos los torneos de la WTA en China, incluido Hong Kong. En conciencia, no veo cómo puedo pedirles a nuestras deportistas que compitan allí cuando a Shuai Peng no se le permite comunicarse libremente y aparentemente ha sido presionada para contradecir su acusación de agresión sexual”, expresó. “Dado el estado actual de las cosas, también estoy muy preocupado por los riesgos a los que todas nuestras jugadoras y personal podrían enfrentar si tuviéramos que realizar eventos en China en 2022″, continúa Simon, consciente de las fuertes pérdidas que sufrirá el circuito.
En concreto, China alberga hasta nueve torneos del calendario, incluida la Copa de Maestras que desde hace dos años se celebra en Shenzhen y que hace dos cursos entregó el premio más elevado de la historia del tenis: 3,9 millones a la australiana Ashleigh Barty; este años, debido a la pandemia, fue trasladada a México (Guadalajara). Los restantes corresponden a las citas de Wuhan y Pekín, de categoría WTA 1000 (la más alta tras los Grand Slams); Zhengzhou (500); Guangzhou, Hong Kong, Tianjin y Nanchang (250); y el WTA Elite Trophy.
“Si las personas poderosas pueden reprimir las voces de las mujeres y dejar bajo la alfombra las acusaciones de agresión sexual, entonces la base sobre la que se fundó la WTA, la igualdad para las mujeres, sufriría un inmenso revés. No dejaré ni puedo permitir que eso le pase a la WTA y sus jugadoras”, prosiguió el mandatario, que acusó a China de no dejarle otra opción y que tiene la esperanza de que las autoridades del país tomarán medidas y reconsiderarán su posición.
El pasado día 20, medios oficiales chinos distribuyeron unos vídeos en los que se podía ver a Peng durante la inauguración de un torneo juvenil y otros en los que cenaba con un grupo de personas, y el día previo unas fotografías en las que la jugadora jugaba con un gato, rodeada de peluches. Posteriormente, mientras en las redes sociales se desencadenaba una ola de denuncias bajo el hastag #WhereIsPengShuai, la tenista –exnúmero uno en dobles y semifinalista del US Open en 2014– participó en una videoconferencia con el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, en la que aseguraba encontrarse “sana y salva”.
Sin embargo, la WTA desconfía y considera estas pruebas insuficientes. Por tanto, se desmarca de China a la espera de que llegue una confirmación más contundente. Mientras, el organismo que dirige el circuito masculino, la ATP, no se ha pronunciado al respecto y, de momento, mantiene las citas en Shanghái (Masters 1000); Pekín (500); Chengdú y Zhuhai (250).
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