Un residente de California ve desde su casa humo en el bosque. Acude a las redes sociales y los canales oficiales aún no dan nada, tampoco por supuesto radios o teles. Empieza a inquietarse. Por fin, en redes encuentra una cuenta llamada @CAFireScanner [escáner de incendios en California] que da alguna indicación sobre el alcance y dirección del fuego. La gran paradoja de esta situación hipotética pero probable es que el único gestor de @CAFireScanner es Michael Silvester, de 30 años y residente en Te Aroha, una comunidad rural de unos 4.000 habitantes en Nueva Zelanda. Y que nunca ha salido de Nueva Zelanda, mucho menos para ir a California.
La historia de Silvester
Es un ejemplo de la flexibilidad de internet para optimizar los recursos de la gente: ¿de qué otra manera un joven neozelandés con unas aptitudes e intereses concretísimos podría desplegarlos en el lugar que mejor se le adapta sin salir de casa?.
El interés de Silvester por este mundo emerge de escuchar fascinado las emisoras de policía y bomberos en su tiempo de ocio. “Una de las cosas que lo hace tan interesante es que nunca sabes qué ocurrirá, no hay dos días iguales”, explica. Ya de adolescente empezó escuchar esas transmisiones junto a su padre bombero. De ahí su afición fue creciendo. Progresivamente se dio cuenta que el paraíso para los interesados en escuchar emisoras de las autoridades es EE UU. “En muchos otros lugares es cifrado, es ilegal o hay que pasar por mucha burocracia”, explica.
Su principal herramienta para seguir los incendios de California
Es una página llamada broadcastify.com, donde usuarios normales suben a internet el hilo ininterrumpido de sus emisoras locales. En los “favoritos” de su navegador, Silvester tiene las transmisiones principales. Para saber cuál de los aproximadamente 800 cuerpos de bomberos que hay en California debe seguir, Silvester emplea una aplicación llamada PulsePoint, que emite señales de emergencia de todo Estados Unidos, desde una parada cardiorrespiratoria de un vecino a un incendio. “Estas notificaciones informativas brindan un aviso temprano de amenazas locales, como incendios forestales, inundaciones y emergencias de servicios públicos”, dice la información de la app en la Play Store de Android.
Cada teléfono con su aplicación de PulsePoint da información de 25 servicios. Para cubrir casi toda California, Silvester tiene conectados cuatro móviles a 100 servicios. Cuando salta una alarma, recibe un aviso. Silvester es licenciado en informática, con lo que escribirse un pequeño programa para automatizar sus procesos le resulta sencillo. Teletrabaja desde su casa para una empresa estadounidense y tiene fácil organizarse para cubrir incendios, que suelen ser en el verano californiano, de mayo a octubre, cuando en Nueva Zelanda es invierno y a Silvester le apetece menos salir. “Aquí siempre está lloviendo en invierno”, dice.
California es una zonaespecialmente indicada para este tipo de cobertura. Además de los sistemas de emergencia abiertos, hay mucha gente viviendo en zonas rurales. La cuenta de @CAFireScanner tiene más de 100.000 seguidores: “Hay un gran número de personas afectadas. En otros estados hay menos gente y también es más difícil obtener información. California tiene un sistema muy singular. Y ese sistema realmente me beneficia”, dice Silvester. Su cuenta es la principal que cubre todo el Estado, pero hay un puñado de personas que siguen con atención la actividad en sus condados o distritos. Son parte de lo que se conoce como “Fire Twitter” o “Twitter de incendios”.
Su tercera herramienta indispensable en el navegador es una página con cientos de cámaras web. “Otro gran recurso en California es la red de cámaras de incendios forestales. Tienen 800 cámaras ubicadas alrededor de California en las áreas más propensas a incendios y son muy rápidos en apuntar la cámara al fuego. Así puedes ver dónde está el fuego y lo grande que es”, dice.
Junto a la tecnología, hay algo más que ha hecho destacar la labor de Silvester:
La magnitud de los incendios. “Empecé en serio en 2016, pero en 2017 las cosas empezaron a ponerse serias con el incendio Thomas. Aquel fue el más grande de la historia moderna. Pero desde entonces ha habido siete más. Hoy aquel es solo el número ocho″. Ninguno de esos ocho es el más mortífero, que ocurrió en noviembre de 2018, fuera de la temporada habitual de incendios. Aquel día Silvester se acostó en Nueva Zelanda sin saber que había en marcha una catástrofe en la que iban a morir 85 personas. Desde entonces ha montado un sistema donde salta una alarma si ocurre algo gordo, para despertarle. Silvester admite que si simplemente cerrara su cuenta de Twitter, su vida sería mucho más sencilla y tranquila. “¿Pero qué haría entonces”, se pregunta.
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