Los ataques de Rusia en Ucrania han provocado el desplome de las Bolsas europeas. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha cruzado con su ofensiva un límite al que los analistas no creían que llegara y cada paso que da ahora significa un acercamiento a los peores escenarios previstos.
Eso se ha traducido en pérdidas masivas en los principales mercados de valores europeos, que han abierto con caídas de más del 4%, mientras que el precio del petróleo se ha disparado y el barril de Brent supera ya la barrera de los 100 dólares. El Ibex ha abierto con pérdidas del 4,22%, una de las mayores caídas desde el inicio de la pandemia, situándose en los 8.077 puntos, de nuevo en mínimos este año.
La operación iniciada por Putin ha supuesto el hundimiento inmediato de los mercados rusos. Las Bolsas de Moscú y San Petersburgo se vieron obligadas a paralizar sus operaciones después de que sus principales índices se desplomaran por encima del 30%. “La negociación en todos los mercados fue suspendida. El reinicio se anunciará en una fecha posterior”, indicó la Bolsa de Moscú en un comunicado, informa Efe.
La Bolsa de San Petersburgo, la segunda del país, también anunció una “prohibición de ofertas y contratos para todos los modos de negociación y todos los tipos de títulos” a partir del jueves por la mañana. Ante la continua caída del rublo, el Banco de Rusia anunció las primeras medidas de emergencia con liquidez adicional a los bancos.
Los principales parqués de Europa abrieron con ventas masivas de los inversores. Fráncfort perdía un 4,9%; Milán, un 4,3%; París, un 4%, y Londres, un 2,7%. El Euro Stoxx 50 también arrancaba con números rojos superiores al 3,5%. El Ibex retrocedía hasta cerca de los 8.000 puntos. La caída dista mucho del 14,06% del 12 de marzo de 2020, cuando los mercados entraron en pánico por la pandemia y los confinamientos masivos que se iban decretando en medio mundo.
Aun así, las tensiones desatadas por Putin con las principales potencias occidentales, entre ellas EE UU y la UE, ha dado la estocada a unos mercados que llevaban semanas adentrándose en terreno negativo. “La renta variable de las economías emergentes podría caer hasta un 10% a corto plazo, a menos de que pueda compensarse con una respuesta política de mediación, principalmente debido a la confianza de los inversores y las perspectivas de crecimiento”, afirma Leonardo Pellandini, analista de Julius Baer.
Antes, de madrugada, las Bolsas asiáticas ya habían cerrado con números rojos. Tokio acabó con una caída del 1,81% de su principal índice, el Nikkei, después de que las pérdidas llegaran a estar por encima del 2%. Wall Street había cerrado ya la jornada del miércoles con fuertes pérdidas. El Dow Jones había cedido un 1,38%, mientras que el Nasdaq lo había hecho un 2,57%. Y pintan bastos para el jueves, cuando las Bolsas de EE UU han abierto con unas pérdidas de más del 2%.
Los inversores repiten el patrón que siguen durante las grandes crisis y acuden en masa a activos que consideran mucho más seguros. El oro, el principal valor refugio, subía un 1,79% y llegaba a su mayor nivel del último año, mientras que la plata lo hacía un 2,35%. El rendimiento del bono alemán a 10 años se hundía hasta el 0,163%, pero los inversores también acudían a la deuda francesa, italiana o española, que en las últimas semanas se ha visto muy presionada por las especulaciones de los mercados sobre los próximos pasos del Banco Central Europeo y la Reserva Federal para frenar la inflación.
También los mercados de criptomonedas están hundiéndose. El bitcoin retrocedía a mediodía casi un 10%; el Ethereum lo hacía casi un 14% y el Cardano, un 19%. Desde el mes de noviembre, el mercado de criptoactivos prácticamente ha perdido la mitad de su valor total.
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