Dos años, cinco meses, y 22 días. Eso es lo que ha tardado la Televisión Central de China (CCTV, por sus siglas en inglés) en volver a retransmitir un partido de NBA desde el apagón informativo tomado en 2019. Por aquel entonces, en plenas revueltas por la democracia en Hong Kong, el ejecutivo de los Houston Rockets, Daryl Morey, ahora en Philadelphia, compartió en su cuenta de Twitter la siguiente reflexión: “Lucha por la libertad, apoya a Hong Kong”. En China, el tuit de Morey, que fue eliminado a las pocas horas, no sentó nada bien y, pese a los intentos de Adam Silver, el comisionado de la NBA, por hacer las paces antes de romper el vínculo, la CCTV decidió cancelar la emisión y cualquier tipo de cobertura de los partidos de la liga de manera inmediata.
Tras su apoyo a las manifestaciones, Morey recibió una oleada de críticas e insultos a través de Twitter, red social vetada en China pero utilizada por el gobierno para fines propagandísticos hacia el exterior. Yao Ming, leyenda del deporte chino y, precisamente, exjugador de los Houston Rockets, calificó las declaraciones del ejecutivo de “inapropiadas”.
Más información
Además, los patrocinios chinos en la mejor liga de baloncesto del mundo comenzaron a caer como un castillo de naipes: una docena de acuerdos se rompieron en las 24 horas posteriores al tuit de Morey. Una amenaza peligrosa para la expansión de la liga, pues se estima que unos 500 millones de aficionados consumen contenidos de la NBA en el gigante asiático, más que los habitantes que tiene Estados Unidos (329 millones).
Ahora, dos años y medio después de que se rompiera la relación, y con varios patrocinios recuperados, CCTV ha decidido volver a emitir contenidos de la NBA a sus televidentes. La victoria de Los Ángeles Clippers frente a Utah Jazz del pasado miércoles (121-115) fue el primer partido retransmitido en China tras el Moreygate.
Por el momento, las razones de esta marcha atrás se desconocen. Kristen Looney, profesora especializada en política china en la Universidad de Georgetown, ha reconocido al New York Times que la decisión puede deberse al simple paso del tiempo o a un cálculo geopolítico más amplio, ya que “a ambos países les interesa mantener buenas relaciones económicas a pesar de las diferencias”.
Mike Bass, uno de los principales portavoces de la NBA, se ha mostrado satisfecho con la noticia, pero ha querido recordar la importancia de respetar la libertad de expresión ante declaraciones como la de Daryl Morey: “Siempre hemos apoyado y apoyaremos a los miembros de la NBA que compartan sus opiniones en temas sociales o políticos. Somos una familia”.
Lo cierto es que el boicot informativo no era la única razón por la que las relaciones entre la liga y el gigante asiático no pasaban por su mejor momento. En 2020, ESPN informó de que existía un abuso generalizado de menores en varias academias de baloncesto administradas por el gobierno chino y copatrocinadas por la NBA. Poco después, un portavoz de la NBA aclaró que la liga había roto su vínculo con estas escuelas.
En cualquier caso, antes del boicot, la NBA había tenido presencia en el mercado asiático desde que abrió su primera oficina en Hong Kong en 1992. El apagón informativo de 2019 puso fin a casi tres décadas de emisiones sin interrupción. Ahora, tras dos años y medio de fundido a negro, la mejor liga de baloncesto del mundo vuelve a emitirse en el país más poblado del planeta.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook y Twitter, o visitar nuestra pagina oficial.
La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.


