El Rayo Vallecano ha fichado a Raúl de Tomás después de una de las negociaciones más accidentadas del verano. Tras un episodio que acabó en comisaría, por una denuncia del presidente del Rayo, Martín Presa, que acusó a los agentes del jugador de agredirlo y causarle lesiones, el club madrileño pagará ocho millones de euros al Espanyol, que en 2019 abonó más de 20 millones el Benfica por el traspaso. La devaluación es colosal. Fuera del plazo abierto para el mercado estival, que se cerró hace dos semanas, la incorporación no ser hará efectiva hasta enero, cuando se abre el periodo de inscripciones de la Liga.
La negociación alcanzó su punto culminante el jueves 8 de septiembre por la noche, cuando Martín Presa y sus abogados se citaron en la sede madriñela de la agencia Stellar, que representa a De Tomás. Tras discutir sobre las comisiones de los representantes, Presa y los abogados del jugador pasaron de la trifulca a la riña. Los agentes denunciaron a Presa por agredirlos y Presa presentó una denuncia ante la Policía Nacional. Según el contenido de este documento, el presidente del Rayo especificó que Iván García González, empleado de Stellar, le propinó un cabezazo. El directivo aseguró también que acudió a un centro médico. En el Rayo indican que temió que le hubieran roto los huesos de la nariz, pero que finalmente el tabique resistió el impacto. “El Rayo no pagará comisiones a nadie que no esté contratado por el Rayo”, insistía Presa este sábado, en la cadena Cope.
Este periódico contactó a Luis Alonso, responsable de Stellar en España, para que contrastara los hechos, pero su teléfono no estaba operativo. Stellar, casa que dirigió la carrera de Gareth Bale, es una de las multinacionales de representación con más prestigio de Europa. Según fuentes próximas a la empresa, sus dirigentes se hallan perplejos, intentando averiguar lo sucedido.
El sufrido fichaje de Raúl de Tomás no rendirá frutos inmediatamente. Hasta enero, concluido el Mundial de Qatar, el atacante que alguna vez convocó Luis Enrique para la selección se entrenará con sus nuevos compañeros sin poder jugar. Se convertirá en el fichaje más caro de la historia del Rayo, después de que el Espanyol anunciara el traspaso en la mañana del martes. El contrato le unirá al Rayo hasta junio de 2027.
La operación se desencadenó cuando Diego Martínez, técnico del Espanyol, comunicó al club a comienzos de la pretemporada que no contaba con el delantero debido a que no se adaptaba a las exigencias defensivas de su modelo de juego. De Tomás, goleador del equipo catalán con 45 goles en 89 partidos durante las últimas dos temporadas, no se mostraba dispuesto a presionar tras la pérdida del balón, circunstancia innegociable para su entrenador. Corrían los primeros días de agosto. Entonces comenzó la campaña de márketing. Sus agentes filtraron que le quería el Bayern y el Real Madrid. Pero al cabo del mercado, un mes más tarde, la venta seguía sin efectuarse. Con la campana del fin del mercado estival, el 1 de septiembre, la cláusula de rescisión de 70 millones de euros se convirtió en papel mojado.
Canterano del Madrid, club en el que siempre se sintió capaz de jugar, De Tomás, de 27 años, se abrió paso en el profesionalismo en Vallecas. Jugó en el Rayo entre 2017 y 2019, sumó 38 goles en 66 encuentros, y adquirió el prestigio suficiente para llamar la atención del Benfica, donde prosiguió su carrera. Su regreso a Vallecas cierra un extraño círculo.
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