jueves, mayo 7, 2026
  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS
Columna Digital
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Tecnología
  • Salud
  • Viajes
  • Login
No Result
View All Result
Columna Digital
Home Cultura

E. T. A. Hoffmann, a 200 años de su muerte

Redacción by Redacción
29 diciembre, 2022
in Cultura
Reading Time: 6 mins read
A A
0
944
VIEWS
Share on FacebookShare on Twitter

E. T. A. Hoffmann, nació en la ciudad portuaria y comercial de Königsberg, en Prusia oriental (hoy Kaliningrado, Rusia), el 24 de enero de 1776, creció sin padre y con una madre depresiva, realmente fue criado por sus tíos y abuelos, con un entorno social rodeado de violencia debido a las guerras napoleónicas. Como lo dictaba la tradición familiar, estudió derecho, sin embargo, siempre tuvo el sueño de convertirse en un gran compositor. Afortunadamente triunfó como escritor a pesar de haber sido en sus últimos años de vida.

“No hay nada más extraño y fantástico que la vida real”, escribió Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1776-1822) en El hombre de arena, un angustioso relato en el que el lector nunca sabe si el protagonista está amenazado por una conspiración de fuerzas oscuras o si no es más que una víctima de sus propios miedos. Hoffmann, de cuya muerte se cumplieron en junio 200 años, fue un maestro del relato fantástico cuyas creaciones, dominadas por sonámbulos, autómatas, enajenados y presencias ominosas han influido en la literatura (desde Poe a Dickens, Kafka y Dostoievski), en la música (de Offenbach a Chaikovski) y en el cine (desde el expresionismo alemán hasta Bergman, Burton y Nolan).

Alemania celebra al fundador de la fantasía moderna con un amplio programa de eventos en tres sedes ―Berlín, Bamberg y Fráncfort― que ofrece exposiciones, conferencias, conciertos y funciones de teatro. El nombre de Hoffmann evoca hoy pesadillas y ensoñaciones fantásticas, especialmente las que irrumpen en la vida cotidiana y distorsionan el límite entre la realidad y la imaginación. “Todo el género del cine de terror sigue basándose en las ideas e invenciones literarias de E.T.A. Hoffmann”, afirma Wolfgang Bunzel, comisario de la exposición de Fráncfort, que puede verse hasta el 12 de febrero en el Museo Romántico de la ciudad. La muestra, titulada Unheimlich fantastisch (traducible como Fantásticamente siniestro), aborda las muchas facetas de un hombre que no solo fue escritor y crítico, sino también músico y compositor, dibujante y caricaturista, y que en paralelo ejerció como jurista.

Precisamente, esta tensión entre la realidad y sus aspiraciones, entre los hechos y la imaginación ―entre el magistrado de día y el narrador de noche―, recorre todo su universo creativo y evoca en cierto modo la gran dialéctica de la época entre la Ilustración, confiada en la fuerza de la razón y la ciencia, y el Romanticismo, impulsado por las emociones del individuo, incluidas las que escapan a su raciocinio. “E.T.A. Hoffmann descubre la fantasía como fuerza artística productiva”, señala el experto, que dirige el departamento de Romanticismo en la Freies Deutsches Hochstift, una de las instituciones culturales más antiguas de Alemania.

Hoffmann, hiperactivo e hipersensible, vivió una vida tan agitada como su época, conmocionada entre el embate de Napoleón y la reacción del Congreso de Viena (1815) para restablecer las fronteras. Con poco más de veinte años, ejerce como juez en ciudades de provincias de la Prusia oriental (actual Polonia), se casa y es destinado a Varsovia. Allí disfruta de la vida intelectual de la gran ciudad hasta que Napoleón derrota a Prusia en 1806 y los funcionarios prusianos tienen que abandonar los territorios polacos. Intenta dedicarse a la música y se muda a Berlín, donde acaba conociendo el hambre, la miseria, la enfermedad y la desesperación, según recoge en sus diarios.

Tras un periodo en Bamberg, y ya frustrado su deseo de convertirse en músico, vuelve en 1814 con su esposa a Berlín y recupera su carrera judicial como magistrado en el Tribunal Superior de Justicia, donde gana fama como defensor de la legalidad frente a los juicios por motivos políticos. Allí escribe sus grandes relatos fantásticos, como los que serían recogidos en las series Cuadros fantásticos, Cuadros nocturnos y Los hermanos de San Serapión.

Por las noches, disfruta sin freno en la taberna Lutter und Wegner, en la plaza de Gendarmenmarkt, donde celebra tertulias y veladas hasta el alba. Una sobria placa recuerda allí discretamente al mordaz Hoffmann, autor también de sátiras burlonas como Opiniones del gato Murr.

Quizá sus relatos más perdurables son los que se asoman a los abismos del alma. “Hoffmann descubre por medio de la fantasía lo monstruoso detrás de la fachada lisa de lo real”, escribe Rüdiger Safranski en su ensayo sobre el romanticismo alemán. Como en el citado El hombre de arena, donde los traumas infantiles y la neurosis desempeñan una función central. Sigmund Freud dedicó un ensayo a este cuento y a sus motivaciones subconscientes y definió a su autor como “el maestro de lo siniestro”. Para Bunzel, que para describir su uso de la imaginación y el inconsciente cita el grabado de Francisco de Goya El sueño de la razón produce monstruos, los textos de Hoffmann son “como imágenes ambiguas entre la promesa y el espanto, la utopía y el horror”.

Hoffmann bebió de la literatura popular, pero logró un mundo propio. “Atento al éxito del público, se apropia de elementos de acción tomados de las novelas de terror, entonces muy leídas, pero su tratamiento del género, tanto en el plano psicológico como en el poético, carece de precedentes”, señala Safranski. En la novela Los elixires del diablo, Hoffmann utiliza los recursos del relato folletinesco gótico para adentrarse en la locura y en el desdoblamiento de la personalidad, una narración que influirá en Poe, Gógol y Dostoievski.

“Hoffmann fue uno de los escritores más leídos en Rusia a partir de la década de 1830″, apunta Bunzel. “La preferencia de los intelectuales rusos por los mundos fantásticos de Hoffmann continuó con el director soviético Andréi Tarkovski, que redactó un guion titulado Hoffmanniana en 1974″. También en Francia su influencia fue enorme, añade, y superó el marco de la literatura. Dos escritores franceses le convirtieron en protagonista de una obra de teatro, que luego fue reelaborada en un libreto con música de Jacques Offenbach para crear los Cuentos de Hoffmann, una ópera fantástica estrenada en 1881 en París. Su cuento El cascanueces fue adaptado por Alejandro Dumas para acabar como base del célebre ballet de Chaikovski. La huella de Hoffmann puede rastrearse desde los inicios del cine ―El gabinete del doctor Caligari es buen ejemplo― hasta la actualidad. Bunzel ve al alemán en Carretera perdida, la película de David Lynch, y en muchas obras contemporáneas que incluyen la figura del Doppelgänger (el doble) y del hombre máquina o androide.

Más allá de su gusto por lo macabro, Hoffmann atesora una predilección por el humor y la ironía que recorre buena parte de sus obras. Valga como muestra su otra gran novela, Opiniones del gato Murr, donde se mofa de las pretensiones de trascendencia de artistas y literatos, incluido él mismo. Alterna la biografía de un músico excéntrico, Johannes Kreisler (alter ego del propio Hoffmann), y las memorias de un atildado felino con ínfulas de genio de las letras; un dardo contra las novelas de formación (bildungsroman) de la época, como el Wilhelm Meister, de Goethe. No es de extrañar que su retrato levantara ampollas entre la intelectualidad. Goethe, por ejemplo, despreciaba su obra.

El creador de tantos relatos ambientados en calles y plazas, como El caballero Gluck y La casa vacía, amó la vida en la ciudad. “Hoffmann concedió a Berlín un rostro literario”, escribió su biógrafo Ernst Heilborn. “A través de él adquirió carácter. Con ello hizo por Berlín lo que Balzac, unido a él por una extraña afinidad espiritual, ha hecho por París”. Hoffmann captó el pulso de Berlín cuando la ciudad empezaba a convertirse en una gran metrópolis burguesa. Una instalación efímera, Hoffmann en 10 estaciones, ha mostrado el Berlín cotidiano del narrador, un habitual del bulevar de Unter den Linden, el parque Tiergarten, y la Bebelplatz.

En sus últimos días, una grave enfermedad de la médula espinal le paralizó las piernas y las manos, aunque siguió escribiendo, dictando, hasta el final. Falleció en junio de 1822, a los 46 años. Poco antes terminó su último relato completo, El mirador del primo, un animado cuento autobiográfico en el que un escritor famoso charla con su primo sobre la bulliciosa vida que observan en la plaza de Gendarmenmarkt desde su ventana en pleno día de mercado. Así imaginan las vidas de carboneros, verduleras, damas y mendigos. Una ventana que le pone en contacto con esa realidad que consideraba tan fantástica y que le proporcionó la materia de sus ficciones: “Esta ventana es mi consuelo. En ella encuentro la vida, con su cosquilleo, y me siento lleno de ternura hacia su incesante agitación”.

Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial.

La nota precedente contiene información del siguiente origen y de nuestra área de redacción.

Tags: Cinecine de terrorColumna DigitalEl hombre de arenaErnst Theodor Amadeus HoffmannLiteraturamusica
Previous Post

“Algas verdes: la historia prohibida” el cómic de Inès Léraud

Next Post

Cambio climático: ¿Científicos contra políticos negacionistas?

Next Post

Cambio climático: ¿Científicos contra políticos negacionistas?

mayo 2026
LMXJVSD
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
« Abr    

BROWSE BY TOPICS

2025 america AMLO Arte ciudad Claudia Sheinbaum Columna Digital Cultura Deportes Dimension Turistica Donald Trump economia Elecciones españa Estados Unidos Finanzas fútbol gobierno guerra Historia Innovación Internacional israel justicia Latinoamérica Liga MX Medio Ambiente Moda México noticias noticias michoacan noticias morelia noticias morelia ultima hora Opinion politica Rusia salud Seguridad Sociedad Tecnología Tendencias trump Turismo ucrania Violencia

Busca una Noticia

No Result
View All Result

Columna Digital es una marca de Grupo Editorial Guíaaaa ® integrado por Periodistas y Columnistas mexicanos interesados en la objetividad informativa.

Links Rapidos

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

Categorías

  • columnas
  • Cultura
  • Deportes
  • Estados
  • Gastronomía
  • Internacional
  • Lifestyle
  • Nacional
  • Negocios
  • Política
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes

Columna Digital

Columna Digital HD Logo
Columna Digital HD Logo

Grupo Editorial Guíaaaa / Fundado en 1988.

  • Media Kit
  • Terminos y Condiciones
  • Compliance & Copyright
  • Quienes Somos
  • Trabaja con Nosotros
  • Contacto
  • RSS

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • Internacional
  • Nacional
  • Política
  • Negocios
  • Estados
  • Deportes
  • columnas
  • Cultura
  • Gastronomía
  • Lifestyle
  • Salud
  • Tecnología
  • Viajes
  • Radio Columna Digital

© 2021 Columna Digital - Copyright © Todos los derechos reservados Grupo Editorial Guiaaaa.