En México, el empleo informal sigue siendo una preocupación clave, según un informe presentado recientemente. Hasta 30 millones de personas en el país están trabajando en la economía informal, lo que representa alrededor del 57% de la población activa.
La pandemia del COVID-19 ha agravado la situación, ya que muchos trabajadores han perdido sus empleos formales y se han visto obligados a trabajar en la economía informal para sobrevivir. Si bien esta forma de empleo puede proporcionar un ingreso, a menudo es precario y no ofrece protecciones ni garantías laborales.
El informe también señala que habrá un aumento en la demanda de habilidades digitales, lo que presenta tanto un desafío como una oportunidad para los trabajadores informales. Aquellos que puedan adquirir y aplicar habilidades digitales tendrán la oportunidad de acceder a trabajos mejor remunerados y más estables.
Es importante que el gobierno y las organizaciones trabajen juntos para abordar la cuestión del empleo informal y proporcionar a las personas opciones laborales más seguras y sostenibles. Se necesitan esfuerzos para fomentar la economía formal y fortalecer la protección social de los trabajadores.
En resumen, la economía informal sigue siendo un problema en México, con millones de personas trabajando en trabajos precarios y sin protección laboral. Es necesario tomar medidas para abordar esta cuestión, tanto para mejorar la seguridad laboral como para aumentar las oportunidades de empleo remunerado y estable.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


