En Jalisco, considerado un titán en la producción agroalimentaria de México, la preocupación por la salud del ganado se ha intensificado recientemente. Hasta ahora, no se ha confirmado la presencia del gusano barrenador del ganado, aunque se han registrado 48 casos sospechosos en la entidad. Antonio Ruelas, presidente de la Unión Ganadera Regional de Jalisco, subrayó la tranquilidad actual, afirmando que “no tenemos un solo caso positivo” hasta la fecha.
A pesar de esta situación aparentemente controlada, los productores ganaderos y las autoridades estatales son conscientes del impacto que un posible cierre prolongado de las fronteras para las importaciones de ganado podría tener en la economía local. Aunque Jalisco no exporta ganado en pie a Estados Unidos, el temor radica en que la restricción podría desencadenar una sobreoferta en el mercado local, lo que podría hacer caer los precios de los bovinos. Eduardo Ron Ramos, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en el estado, destacó que, aunque no hay un impacto económico inmediato, los precios podrían verse afectados si la situación se prolonga.
Por otro lado, la situación en Estados Unidos complica el escenario, ya que el país enfrenta un desabasto de ganado y carne. Esto lleva a la esperanza de que, en los próximos días, el país vecino reconfigure su estrategia para que el ganado continúe fluyendo hacia allí.
La prevención se ha vuelto crucial; Armando César López Amador, director general de la Agencia de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (ASICA), expresó que las medidas contraepidémicas implementadas han sido efectivas para proteger los hatos ganaderos de Jalisco.
En un contexto de comercio exterior, los productores jaliscienses también enfrentan un reto adicional. Hace aproximadamente cuatro años, diez municipios de la zona norte de Jalisco perdieron su acreditación para exportar ganado a Estados Unidos. Ahora, el estado se prepara para retomar este comercio esencial mediante el restablecimiento de la certificación necesaria.
Ruelas comentó que, aunque en el pasado se exportaban alrededor de 3,000 animales desde los municipios colindantes con Zacatecas, actualmente no existe ninguna zona acreditada para tal fin. Sin embargo, se están llevando a cabo esfuerzos en conjunto con Colima para erradicar enfermedades como la brucelosis y tuberculosis en la región, y se espera que en el próximo año se declare la primera zona de exportación de becerros hacia Estados Unidos.
Mientras Jalisco navega en este complejo panorama, el trabajo conjunto de productores y autoridades es vital para asegurar la salud del sector ganadero y retomar el comercio exterior. La situación, aunque delicada, muestra un compromiso por parte de la comunidad ganadera y las instituciones involucradas.
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