El diálogo entre el Gobierno y la Generalitat se recupera después de las elecciones catalanas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mantenido este viernes una conversación telefónica con el president de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, en la que han coincidido en la necesidad del diálogo para superar “los retos comunes” y se han emplazado a verse en La Moncloa durante este mes, según han informado fuentes del Ejecutivo. Esa reunión, según el Gobierno, será el paso previo para reiniciar las reuniones de la mesa de diálogo que quedaron truncadas con la pandemia y la división en el independentismo.
La conversación, que ha sido “fluida y productiva”, según estas fuentes, se ha prolongado durante 40 minutos en los que han abordado “distintos aspectos de la situación política actual” y “han compartido el objetivo de avanzar hacia la superación de los retos comunes mediante el diálogo”. Esta charla es la antesala del encuentro entre Aragonès y Sánchez en La Moncloa que había planteado el jefe del Ejecutivo. Sánchez también quiere reunirse en estos días con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, también recientemente elegida. La conversación entre Aragonès y Sánchez se ha efectuado con la vista puesta en una nueva reunión de la mesa de diálogo entre gobiernos. El Ejecutivo central no tiene prisa, y antes quiere ver cómo va la cita en La Moncloa. Aragonés, por el contrario, reclama que se celebre antes de las vacaciones de verano.
La legislatura da un giro así hacia la cuestión catalana, dominada por la perspectiva cercana de los indultos a los presos del procés y la posibilidad, que apuntaba este lunes, de que el Consejo de Ministros presente la reforma del Código Penal que limitará las penas por sedición. Todo se precipita con la idea de volver al diálogo que dominó la primera parte de la legislatura y el final de la anterior, cuando el PSOE gobernaba en solitario pero con apoyo de ERC y PDeCAT, un acuerdo que se truncó por un intento de negociación precisamente de una mesa de diálogo y por la polémica en torno a la figura del relator.
El Govern quiere plantear en la nueva mesa de diálogo la amnistía para todos los implicados en causas judiciales relacionadas por el 1-O y un referéndum de autodeterminación. El Gobierno central se atiene a lo que se recoge en la “agenda para el reencuentro” que entregó en febrero de 2020 Sánchez al entonces presidente, Quim Torra, según subrayó este jueves el ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta en un acto en Bilbao. “Nos vamos a atener a esa propuesta, pero con la mayor de las disposiciones para escuchar el planteamiento de la Generalitat”, matizó Iceta. Esa agenda plantea la posibilidad de negociar la financiación o un impulso a las infraestructuras, pero no menciona los dos requisitos del Govern de Aragonès.



