Tlaxcala se viste de gala para rendir homenaje a 21 cocineras tradicionales que han recibido una certificación en cocina mexicana. Este reconocimiento, otorgado por la Universidad Metropolitana de Tlaxcala en colaboración con la Secretaría de Turismo y el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, representa un paso significativo en la preservación y promoción de la rica herencia gastronómica de este pequeño pero emblemático estado.
La región de Tlaxcala, que ha sido un cruce de culturas desde la época prehispánica, alberga una diversidad culinaria que ha perdurado a lo largo de los siglos. Sus habitantes, especialmente los tlaxcaltecas, han sido conocidos por su resistencia y capacidad para conservar sus tradiciones frente a las influencias externas. En este sentido, cada uno de los platillos que surgen de sus cocinas no solo alimenta el cuerpo, sino que también narra historias de resistencia y orgullo identitario.
Durante una emotiva ceremonia, autoridades y personalidades del ámbito académico y gastronómico se reunieron para celebrar a estas guardianas del legado culinario. La certificación, respaldada por la Secretaría del Trabajo y la Secretaría de Educación Pública, no solo valida sus habilidades en la cocina, sino que también les ofrece oportunidades de promoción turística y desarrollo económico para la región.
El secretario de Turismo de Tlaxcala, Fabricio Mena Rodríguez, subrayó la importancia de iniciativas como esta, que permiten que los sabores distintivos de Tlaxcala se extiendan más allá de sus fronteras, tanto a nivel nacional como internacional. La diversidad de rostros y trayectorias presentes en el evento reflejó la esencia misma de la cocina tlaxcalteca, donde cada cocinera aporta su singularidad y tradición, desde Nanacamilpa hasta Huamantla.
Las cocineras reconocidas incluyen nombres como Honorina Arroyo Gómez de Atlangatepec, Norma Muñoz Brindis de Nanacamilpa y Francisca Hernández Muñoz de Contla de Juan Cuamatzi, entre otras. Cada una representa a una familia y una tradición, y su certificación asegura que el conocimiento ancestral que portan continúe inspirando a futuras generaciones.
La gastronomía de Tlaxcala, ya declarada Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado, es rica en ingredientes que datan desde la época prehispánica, tales como el maíz, frijol, quelites y chapulines. Platos tradicionales, como moles y tamales, así como los populares tacos de canasta, son solo una muestra de la riqueza y variedad que ofrece la cocina regional.
Además, el maguey juega un papel esencial en esta tradición culinaria, proporcionando materia prima para las barbacoas y otras delicias. La forma en que eran cocidos los alimentos, utilizando las pencas de maguey, refuerza la conexión con la tierra y los recursos naturales que los habitantes de Tlaxcala han sabido aprovechar a lo largo de los siglos.
Este reconocimiento no solo es motivo de celebración en Tlaxcala, sino también una invitación a conocer y apreciar la profundidad cultural que se encuentra en cada bocado de su cocina, un testimonio vivo de la historia, tradición y diversidad del estado.
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