Panamá ha dado este martes 8 de junio un paso de gigante para proteger sus mares. El país centroamericano, rico en biodiversidad, pero uno de los más amenazados por el cambio climático, ha creado una reserva marina en sus aguas del Pacífico de 67.742 kilómetros cuadrados, es decir, un área casi tan grande como su superficie terrestre. Está localizada en la llamada Cordillera de Coiba, un amplio espacio rico en recursos pesqueros, pero también importante punto de encuentro de especies marinas que hallan en la región abundantes alimentos. De esta manera Panamá cumple con las metas de protección establecidas en el Convenio sobre la Diversidad Biológica, firmado por 196 países para la conservación y la utilización sostenible de los recursos marinos. Junto con las reservas vecinas de Colombia, el área protegida se amplía a 121.341 kilómetros cuadrados, lo que la convierte en la tercera reserva marina más grande del Pacífico tropical. “Estamos muy contentos”, dice Milciades Concepción, ministro del Ambiente de Panamá. “Toda la región está muy entusiasmada porque Panamá va a lograr esto”, agrega.



