En un giro inesperado en el panorama de las inversiones en tecnología limpia, la industria estadounidense enfrenta un retroceso preocupante. En el segundo trimestre de 2025, se cancelaron más inversiones en manufactura de tecnología limpia de lo que se anunciaron, de acuerdo con un estudio reciente del Rhodium Group y MIT. Específicamente, se dio de baja proyectos por valor de $5 mil millones, mientras que solo se anunciaron nuevas inversiones por $4 mil millones.
Además, las inversiones reales en manufactura de tecnología limpia (y no solo anuncios) disminuyeron un 15%. Este freno en el crecimiento se produce tras la aprobación de un controvertido proyecto de reconciliación del GOP, que eliminó partes clave de la Ley de Reducción de la Inflación, legislación que había desencadenado un aumento significativo en las inversiones manufacturadas en EE. UU. Durante el primer trimestre de este mismo año, las cancelaciones alcanzaron los $7 mil millones, lo que pone de manifiesto una tendencia preocupante.
Los proyectos más recientes que se cancelaron pertenecían en gran medida a fábricas de baterías, un sector que ha enfrentado nuevos obstáculos debido a la reducción del apoyo gubernamental que alguna vez impulsó la demanda de vehículos eléctricos y eliminó ciertos créditos fiscales de producción. Mientras que las cancelaciones en el primer trimestre se centraron en la producción de vehículos eléctricos, en el segundo trimestre la manufactura de baterías fue la responsable de la mayoría de estas cancelaciones. A pesar de este retroceso, la manufactura de baterías sigue siendo un motor clave de nuevas inversiones, alcanzando $8 mil millones en el segundo trimestre.
Este deterioro en el sector tecnológico se alinea con una tendencia más amplia en la economía estadounidense, donde las inversiones en manufactura están disminuyendo en general. Según datos de la Oficina de Análisis Económico de EE. UU., el gasto en nuevos edificios de fábricas cayó aproximadamente un cuarto de por ciento tanto en el primer como en el segundo trimestre, marcando el primer período de caídas consecutivas desde 2020.
Es importante recordar que, apenas hace dos años, tras la aprobación de la Ley de Reducción de la Inflación, el clima de inversión era radicalmente diferente, con un impresionante incremento en las nuevas estructuras de manufactura que alcanzó el 2.22%, la mayor variación en inversiones desde 1978.
En contraste con estos datos negativos, la economía estadounidense experimentó un crecimiento más rápido de lo esperado en el segundo trimestre, con un aumento del Producto Interno Bruto del 3.3%, una mejora respecto al 3% previamente reportado. Sin embargo, si la tendencia de disminución en las inversiones manufacturadas persiste, la fortaleza a largo plazo de la economía podría ser menos sólida de lo que aparenta.
La evolución de este sector es crucial y merece atención constante, ya que sus impactos no solo afectan a la industria limpia, sino que repercuten en el bienestar económico general del país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


