Moody’s ha dado un giro significativo en la calificación de Petróleos Mexicanos (Pemex), al elevar su nota de B3 a B1 en un contexto donde la perspectiva es estable. Esta decisión se ha producido luego de la revisión iniciada en agosto y muestra un cambio notable en la relación del Gobierno de México con la petrolera estatal.
El soporte financiero del gobierno ha sido clave para esta mejora. Según Roxana Muñoz, vicepresidente y oficial senior de crédito de Moody’s, se evidencian acciones más contundentes por parte de la administración actual para garantizar que Pemex cumpla con sus obligaciones financieras, destacando el lanzamiento del Plan Estratégico 2025-2035, que busca robustecer la posición financiera de la empresa en el horizonte de cinco años.
Sin embargo, el camino no será sencillo. Moody’s advierte sobre desafíos estructurales que continúan afectando la salud financiera de Pemex. A pesar del respaldo gubernamental, la compañía enfrenta problemas persistentes que provocarán un flujo de caja libre negativo. La caída en la producción, impulsada por la falta de inversión y las continuas pérdidas en refinación, ha llevado a que la agencia pronostique un déficit constante.
Entre las medidas recientes del gobierno se incluye una inyección de capital de 12,000 millones de dólares mediante notas precapitalizadas, así como una oferta de recompra de deuda que alcanza los 9,900 millones de dólares, lo que representa un esfuerzo significativo para aliviar la situación financiera de la petrolera.
Al cierre de junio de 2025, Pemex contaba con 5,100 millones de dólares en efectivo y líneas de crédito comprometidas por 7,500 millones de pesos, aunque Moody’s prevé que la insuficiente generación operativa de la empresa seguirá generando déficits en los 12 a 18 meses siguientes. Para hacer frente a vencimientos y operaciones, se necesitarán alrededor de 7,000 millones de dólares anuales en 2026 y 2027.
Una mejora futura en la calificación de Pemex dependerá en gran medida de su capacidad para revertir esta situación negativa y alcanzar un flujo de caja positivo. Actualmente, la meta del gobierno es que la empresa produzca 1.8 millones de barriles diarios, un objetivo que se alinea con la producción promedio de 2.33 millones de barriles diarios que Pemex alcanzó en 2024, de los cuales un 30 % se destina a mercados internacionales.
Dada la importancia de Pemex en la economía nacional, el seguimiento de su desempeño es crucial; cualquier cambio en la calificación soberana de México o en el apoyo gubernamental podría tener efectos directos en su salud financiera. La información se presenta conforme a la fecha original de publicación (2025-09-09 01:38:00), y las dinámicas del mercado energético son objeto de constante evolución.
Con estos elementos, la situación de Pemex, tanto los logros como los desafíos, se torna un tema de interés y análisis vital en la discusión sobre el futuro energético de México.
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