En una exploración profunda sobre la artesanía relojera, a menudo imaginamos a especialistas en bata blanca que dedican largos días a ensamblar complicados movimientos y a grabar diales guilloché en los talleres suizos. Estas creaciones son tanto dispositivos para medir el tiempo como auténticas obras de arte, pero, como bien sabe cualquier coleccionista, su precio suele estar fuera de alcance. Sin embargo, Che-Wei Wang y Taylor Levy ofrecen una alternativa llamativa y accesible con su Reloj de Estado Sólido, diseñado por ellos mismos y que se vende por solo $199.
Este reloj, lejos de incluir complicaciones mecánicas como los codiciados calendarios perpetuos o los minuteros con grand feu de otras marcas, destaca por su sencillez y atractivo artístico. La creación de Levy y Wang consiste en un módulo de Casio F-91W encapsulado en resina, fijado a una correa textil blanca. Este reloj, fabricado bajo pedido en su estudio en Bed-Stuy, Brooklyn, se ajusta a la zona horaria del usuario antes de ser sellado para siempre en su resistente caja de resina.
Su diseño recuerda a lo que podría haber creado Jony Ive para la NASA en 1997: un estético fusionado con funcionalidad. A pesar de que el Reloj de Estado Sólido es de naturaleza digital y tiene una precisión superior a la de muchos relojes mecánicos, presenta una peculiaridad: una vez hecho, no puede ajustarse ni reemplazarse la batería. Se estima que su duración supera la década, pero una vez que la batería se agota, su función principal se convierte en decorativa.
Curiosamente, este enfoque contrasta con la meticulosa elaboración de los relojes mecánicos suizos, donde cada pieza es hecha por expertos artesanos. Aquí, el asistente de studio, Colin, se encarga de la producción de cada reloj, evitando la exclusividad de una pieza de lujo y ofreciendo esa estética DIY que Wang y Levy abrazan. Si bien el dispositivo digital garantiza una precisión de ±1 segundo por día, es evidente que su valor trasciende el simple acto de dar la hora.
En el contexto actual, el significado de un reloj ha evolucionado más allá de ser solo un medidor del tiempo. En 2026, un reloj se ha convertido también en un vínculo tangible con el inexorable paso del tiempo. El Reloj de Estado Sólido ofrece un comentario profundo sobre la relación entre el tiempo, la tecnología y el esfuerzo humano, instando a la reflexión sobre lo que realmente valoramos en la concepción de un reloj, ya sea de seis cifras o un simple Casio.
Entrevista con Wang y Levy:
Box + Papers: ¿Se consideran diseñadores de relojes?
Che-Wei Wang: Definitivamente no somos diseñadores de relojes. Es una combinación entre diseño industrial y arte. Nos encanta crear arte, así que hacemos productos que consideramos únicos y que pensamos que nadie querrá, y luego terminamos fabricando suficientes que se sienten más como productos de diseño industrial. Pero no buscamos vender algo; simplemente queremos crear lo que deseamos.
¿Anticiparon que el Reloj de Estado Sólido tendría tanto éxito?
Che-Wei Wang: Nunca esperamos que se vendiera tan bien. Lo lanzamos en Kickstarter, y pensamos que eso sería todo. Tomó un tiempo, pero superó todas nuestras expectativas.
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