La inflación en Argentina se situó en un preocupante 2.9% durante enero de 2026, marcando el quinto mes consecutivo de aumento. Esta cifra, revelada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), representa un leve ascenso en comparación con diciembre, que había registrado un 2.8%. Comparado con el 1.9% de agosto del año anterior, la tendencia sugiere una aceleración creciente en los precios, impulsada principalmente por el aumento en los costos de alimentos, bebidas, restaurantes y hoteles.
La economista Elisabet Bacigalupo, de la consultora ABECEB, subraya que esta cifra no es positiva y que la inflación interanual muestra un aumento del 32.4% en enero respecto al mismo mes del año pasado. Sin embargo, la credibilidad del indicador se ha visto comprometida debido a la metodología utilizada, la cual se basa en encuestas de hace más de dos décadas y considera rubros que ya no forman parte de la canasta de consumo actual de los argentinos.
La reciente renuncia de Marco Lavagna, titular del Indec, aportó más tensión al escenario. Lavagna se opuso a la decisión del gobierno del presidente Javier Milei de postergar la implementación de un nuevo método de medición de la inflación, que había sido desarrollado en colaboración con el Fondo Monetario Internacional y estaba previsto para su uso a mediados de este año. Según la explicación del ministro de Economía, Luis Caputo, el cambio se consideraría cuando el proceso de desinflación estuviera completamente consolidado.
Esta decisión generó dudas sobre la confiabilidad de las estadísticas, aunque algunos analistas, como Bacigalupo, sugieren que, de haberse implementado la nueva metodología, el índice podría haber reflejado valores más bajos. La propuesta de actualización del índice incluye un mayor peso en el precio de los servicios públicos, cuyas tarifas se han multiplicado por cinco desde que Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023, en parte debido a recortes en subsidios.
A pesar de los desafíos, la inflación ha mostrado señales de reducción, cayendo del asombroso 211.4% en 2023 a un 31.5% en 2025, el nivel más bajo en ocho años. Sin embargo, la incertidumbre persiste y los efectos de estas decisiones económicas continúan generando un clima de expectación en el país. La evolución de la inflación en Argentina seguirá siendo una métrica clave para evaluar la efectividad de las políticas económicas en los meses venideros.
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