El 6 de febrero de 2026, el David C. Driskell Center para las Artes Visuales y la Cultura de los Afroamericanos y la Diáspora Africana, de la Universidad de Maryland, inauguró la exposición America Will Be! La muestra se centra en la manera en que los artistas negros han “aprovechado el poder de la bandera de los Estados Unidos”. Sin embargo, Dread Scott, un artista reconocido, ha destacado una ausencia significativa en la exhibición.
Scott se mostró inicialmente encantado al recibir una solicitud de préstamo de su obra What is the Proper Way to Display a US Flag? (1988) por parte de Jordana Moore Saggesse, directora del Driskell Center. En su carta, Saggesse destacó que esta obra era “central para la historia de cómo los artistas negros han cuestionado el poder de este objeto”. Pero tras una serie de intercambios, la dirección del centro se retractó de la solicitud, proponiendo alternativas que finalmente llevaron a que Scott quedara excluido de la exposición por “razones logísticas”.
Para Scott, la decisión de no incluir su obra refleja lo que él denomina “censura anticipada”, una situación que considera inédita en su carrera, después de haber sido censurado en tres ocasiones durante este proceso. Su obra, que ha suscitado controversia desde su primera exhibición en 1989, invita a los participantes a reflexionar sobre el significado de la bandera al pisarla. La instalación ha generado protestas y controversias a lo largo de los años, incluso enfrentando amenazas y el cierre temporal de exposiciones.
A pesar de que la Corte Suprema de EE. UU. validó el acto de deshonra de la bandera en 1990, Scott argumenta que su trabajo está de facto “prohibido” en el país actualmente. En correspondencia con los curadores, advirtió sobre los posibles riesgos de exhibir esta pieza, considerando la atmósfera política actual. Scott afirmó que buscaría asegurar la capacidad de la universidad para mostrar su obra de manera adecuada.
Sin embargo, tras una conversación con la dirección, le comunicaron que su obra no podría ser presentada en el campus debido a preocupaciones de seguridad en torno a los estudiantes. Según la dirección del Driskell Center, la decisión no se basó en un juicio sobre la obra, sino en la falta de financiamiento para las medidas de seguridad necesarias.
A medida que la fecha de apertura se acercaba, la ausencia de Scott se hizo evidente cuando un anuncio promocionó la exposición sin su nombre. Finalmente, el 13 de enero, se le comunicó que no podría ser incluido en America Will Be! tras consultas con el equipo de instalación.
El Driskell Center mantiene que no hubo un acuerdo formal para el préstamo de la obra y que estaba en consideración de varias obras para la exposición. Mientras tanto, Scott observa un fenómeno preocupante en el que instituciones artísticas, a menudo comprometidas a defender la obra de los artistas, se ven obligadas a censurarse a sí mismas.
Artistas como Joyce Clark y Sonya Clark, cuyas obras están incluidas en la exposición, han expresado su incredulidad ante la situación de Scott. Clark se mostró sorprendida, mientras que Sonya Clark instó a las instituciones a ser tan audaces como los artistas que representan, señalando que proteger las ideas detrás de la obra es tan crucial como proteger la obra misma.
Este episodio pone de manifiesto no solo las tensiones inherentes entre arte, política y seguridad en el contexto actual, sino también los desafíos que enfrentan las instituciones culturales al intentar equilibrar la expresión artística con las preocupaciones de la comunidad. Al final, el compromiso con la libertad de expresión y la representación adecuada de la historia sigue siendo un tema crucial en la esfera cultural estadounidense.
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